sábado, septiembre 18, 2021

Incongruencia presidencial

Línea Política

Agustín Contreras Stein

26 de julio del 2021

                                                

EL PRESIDENTE López Obrador, busca enjuiciar a los ex Presidentes de la República, utilizando a la ciudadanía, a la cual convierte en juez, olvidándose de que en México, existe un poder judicial que se encuentra debidamente constituido y respaldado por la propia constitución que rige al país, la que tiene, sin duda alguna, la responsabilidad de aplicar la ley, después de investigar los delitos cometidos por cualquier ciudadano mexicano, pero a la vez niega que determinados grupos de ciudadanos se constituyan en autodefensas de sí mismos y de sus familias, así como de su patrimonio, porque éstas no se encuentran dentro del marco constitucional para ejercer estas funciones, lo que significa que hay una incongruencia en sus acciones, las cuales se pueden configurar como intereses personales, donde aprueba lo que le conviene y desaprueba, lo que sabe perfectamente bien que le hace daño, sobre todo, cuando se destaca la responsabilidad que tiene como mandatario nacional, de generar, mediante mecanismo gubernamentales, la paz social en todo el territorio nacional.

Es claro, como bien se le ha dicho al Presidente, que la justicia se aplica directamente por los órganos constitucionalmente creados para tal fin, por lo que no se puede hacer responsable a la ciudadanía, si se aplica o no la ley, porque ésta no es la que tiene esta facultad, donde más que nada se nota un capricho más en su afán de castigar al pasado, denotando una persistente idea de aplicar la venganza en lugar de la justicia verdadera. Mucho se ha dicho que la aplicación de la ley no se consulta, sencillamente se denuncian los posibles actos constitutivos de delitos y son los jueces quienes se encargan de valorar las pruebas que se presenten como cargos o descargos. Lo que se nota en la próxima consulta al pueblo mexicano, es una irresponsabilidad política del Presidente, lo que puede llevarlo, independientemente de otros asuntos que pudieran estar pendientes, a enfrentar un juicio político por utilizar al pueblo para sus propios intereses y para saciar sus ansias de poder y de venganza política en contra de muchos de sus antecesores. Por lo tanto, si quiere enjuiciar a los ex Presidentes, sencillamente que reúna las pruebas suficientes y presente las denuncias correspondientes, pero no apoyarse en el pueblo, porque entonces, como se ha dicho, se genera irresponsabilidad y sobre todo cobardía de un hombre que no se atreve a enfrentar directamente el resultado de sus propios actos.

Pero volviendo al tema que nos hemos propuesto significar en esta entrega, resulta incongruente que por un lado, el Presidente, azuce a la población para que vote a favor de un capricho más, sin importar la legalidad del mismo acto, es decir, pasándole la responsabilidad al pueblo, aunque éste no esté facultado para decidir si se enjuicia o no a los actores políticos del pasado, mediante una pregunta, por cierto, sumamente engañosa, pues tampoco se atreve directamente a decirle a la ciudadanía que se trata de perseguir su propio fantasma del pasado, empeñado en saciar su venganza política, aunque con ello se lleve entre las patas de los caballos a millones de mexicanos, que seguramente acudirán a las urnas para respaldar esta nueva ocurrencia presidencial. Al pueblo se le pide que vote, pero éste, en su mayoría, no sabrá el motivo de su voto, pues la pregunta no se entiende y por lo tanto se espera que el pueblo seguidor diga que sí a ciegas sin entender la verdadera razón de esta consulta, que a leguas se ha visto que no es viable, que es otra gran mentira del gobierno, utilizando la fuerza del poder que tiene el Presidente.

                                                               ———————–

Y SI EL PUEBLO DICE SÍ

Y SI EL PUEBLO DICE sí, en la próxima consulta ciudadana, entonces el poder judicial hará el trabajo que le corresponde, investigando a los ex Presidentes de la República, y tratando de aplicar la ley, aunque muchos de los delitos cometidos  hayan caído en prescripción.

Entonces, los fiscales y los jueces, se enfrentarán a un grave problema, es decir, tratar de aplicar la justicia a personas que hayan cometido delitos en el pasado y que tales conductas delictuosas se encuentre todavía vigentes, pero que necesitará de pruebas contundentes para poder enjuiciarlos como quiere el Presidente.

¿O, acaso, se pasará por encima de la ley, solamente para poder satisfacer al Presidente, en su afán vengativo?

La ley es la ley y ésta se debe aplicar a quien verdaderamente haya faltado a la misma, sin importar quién o quienes lo hayan cometido.

                                                               ———————-

Y SI EL PUEBLO DICE NO

¡AH, CARAMBA!, SI LOS RESULTADOS de la consulta son negativos, es decir, que el pueblo se niegue a que los ex Presidentes de la República, sean investigados y puestos en el banquillo de los acusados, entonces las autoridades ya no harán nada y en caso de que haya delitos que perseguir, ya no será su responsabilidad, aunque con ello se contemple otra situación jurídica que derive en la impunidad.

Pero como el pueblo lo habrá decidido, tranquilamente las autoridades judiciales, se lavarán las manos y finalmente ahí quedará el asunto, mientras tanto, ya se involucró a la ciudadanía a realizar un acto que no le correspondía y que con vendas en los ojos, les obligarán a respetar sus propios deseos.

Vaya, que es, sin duda, una verdadera jugada política.

                                                             ————————-

Y MAÑANA, aquí nos encontraremos, si otra cosa no sucede.

NUESTRO CORREO: [email protected]                     Whatsapp: 2281-61-46-57

Lo último

Columnas