sábado, septiembre 25, 2021

No pierda su tiempo…

Opiniones y Comentarios 

Julio Ricardo Blanchet Cruz

[email protected]

Después de que el entonces Secretario de Educación pública Aurelio Nuño, fuera corregido por una alumna de nueve años de edad, de nombre Andrea López Salazar diciéndole que no se decía “ler”, sino leer; pensé que nada podría estar peor respecto a la educación…

Y también en que tanta razón tenía José de Maistré (1753 – 1821) al decir que “Cada nación tiene el gobierno que merece”…

Y se actualiza y corrobora, cuando el Director de Materiales Educativos de la SEP, Max Arriaga, durante una conferencia en la Escuela Normal de San Felipe del Progreso, dijo que “La lectura por placer, corresponde al capitalismo de consumo”.  Pero vayamos al tema…  

Si bien es cierto que más vale un delincuente libre que un inocente preso.  La decisión que tomó el Presidente López Obrador de liberar a todos aquellos que no tengan sentencia, a los que hayan sido torturados, a los mayores de 75 años, a los de 65 que estén enfermos, entre otros…

Como en todo, hay quienes lo ven como una acción justa y humanitaria; pero hay otros que dicen que lo hace; no por ser cristiano, sino por ahorrar el dinero que representa ya no tener que mantener a miles de personas…

Y que además le permitirá sacar de la jugada a los particulares que, copiando a los EE.UU. tienen prisiones y le cobran al Gobierno por cada preso que les cae.  Y eso, en el mejor de los casos; pero hay otros contratos de cuota, es decir, que haya o no haya presos, el Gobierno está obligado a pagar…

Pero así acostumbraban hacer las cosas los gobiernos anteriores.  Firmaban millonarios contratos por varios años.  Como ejemplo, se le compra gas a España, que no tiene gas ni para cocinar unas papas; pero lo compra a Perú y nos lo vende a nosotros…  

Lo mismo sucede con la Energía Eléctrica, las empresas comenzaron por generar su propia energía; pero como producían más de lo que requerían, y la Comisión es la única instancia que puede venderla, el excedente se lo vendían a la CFE…

Y se pusieron a generar energía en tal cantidad, que la propia CFE tenía que generar cada vez menos, porque había que pagar la que recibían de los particulares. Esos son negocios.

Y hablando de negocios…

Lo que no está tan bien, es lo del regreso a clases; y que, a pesar del color del semáforo, la CDMX ya no va a regresar al confinamiento.  Atrapados a dos fuegos, si se continúa con las medidas sanitarias y el semáforo, la economía se desploma.  Si no lo hace, la cantidad de contagios y defunciones pueden aumentar…  

El haber reconocido el Presidente Andrés Manuel que no se pueden estar comprando vacunas toda la vida, es por fin darse cuenta de la realidad; que también eso es negocio.  Y que es algo que debería de haberse hecho desde un principio…

Y ante las protestas por parte de los ciudadanos de medio mundo, seguramente será en lo que van a acabar todas las naciones; y como los nórdicos, que pusieron el ejemplo, acabarán aceptando que en las epidemias se mueren los enfermos…

No obstante, el haber dejado correr la campaña de pánico ya ha cobrado una muy alta factura en vidas.  Y de poco les sirve ahora declarar que la nueva variante no es tan mortal; cuando finalmente el Bicho original nunca lo fue, ni lo ha sido…

El que hayan muerto cuatro millones o más, atribuidos a la pandemia; cuando somos 7,500 millones, habla de su baja peligrosidad…

Pero a estas alturas, cuando la psicosis ya ha hecho lo suyo, el decir que el pánico mata y entender que somos una nación de enfermos -de hecho, casi toda la humanidad lo está- el peligro de muchos contagios y defunciones es latente…

Y puede llegar a significar un número aún mayor al que le achacarán a la 4T, que de por sí, en cuanto termine el “ejercicio democrático” de llevar a juicio a los expresidentes -farsa monumental, mejor dicho- cuando ningún ex Presidente sea sentado en el banquillo de los acusados…

La gente se dará cuenta que se tiraron a la basura millones de pesos; mientras los niños con cáncer no tienen medicinas.  Valiente forma de pasar a la Historia.  Por ello: “Señor, Señora, que no le digan, que no le cuenten”, esto es una burla, no pierda su tiempo.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

Lo último

Columnas