lunes, mayo 16, 2022

Pero allá él…

Opiniones y Comentarios 

Julio Ricardo Blanchet Cruz

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“Las mujeres, o son mejores, o son peores que los hombres; pero nunca iguales”. Decía Napoleón Bonaparte (1769 – 1821) a quien la Iglesia judía de Roma lo consideró como ¡El Anticristo!…

No muy les gusta que se diga que es la Iglesia Judía de Roma; pero en el fondo así es.  El cristianismo es una secta del judaísmo.  Ahí nació. Todos sus personajes son judíos. El patriarca es el mismo, Abraham…

Que también es el mismo patriarca de los musulmanes.  Solo cambia en que los judíos siguen esperando al Mesías que los va a salvar.  Los católicos ya no lo esperan, ya lo tienen en Jesús; pero no muy se ve que haya salvado a nadie; pero hay que darle tiempo.  Y los musulmanes tienen a Alá…

Uno ingenuamente pensaría que, si cada quien tiene el suyo, no deberían de estarse peleando entre ellos; pero no.  Se la han pasado peleando desde siempre, tratando de imponer sus creencias de que cada uno de ellos es el mero-mero.  Pero no ha habido modo de que se pongan en paz…

El caso es que a Napoleón lo consideraron ¡El Anticristo!  y todo porque no quiso someterse al yugo pontificio; y como el Papa Pío VII (1742 – 1823) se le puso flamenco, que invade Roma el 8 de julio de 1809 y que lo mete al bote…

Bueno, don Barnaba Noccolo María Luigi Chiaramonti, que así se llamaba el Papa, ya había agarrado las de Villa Diego y se había refugiado en algún otro castillo.  Dicen los historiadores -que generalmente nunca estuvieron presentes en los hechos que describen, que finalmente lo atraparon y lo pusieron tras las rejas por un buen rato.  Por eso los católicos no quieren al Gran Corso. ¡Que delicados!…

Pero estábamos con las mujeres.  Las mejores y las peores.  Y curiosamente en estos momentos se pueden tomar como ejemplos dos casos.  Uno, el de Rosario Robles Berlanga, quien de ser cierto lo que dice su ex abogado, que no quiso cooperar con la Fiscalía, denunciando todo lo que sabía para recibir beneficios de la justicia; lo que es obvio…

Aunque, por otro lado, la hija de Rosario dijo que, al abogado, su mamá ya lo había despedido hace meses.  Debió haber sido por ineficiente, porque todavía sigue tras las rejas; se supone…

Pero, en fin, si la Señora no quiso señalar a quienes intervinieron y la involucraron -de sobra se sabe que fue el “No te preocupes Rosario”, se puede pensar que doña Rosario tiene más honor a su palabra, que otros que con tal de salvarse salpican a todos lados, como Emilio Lozoya…  

De quien, por cierto, que ya no se ha sabido casi nada; y todos los involucrados que había nombrado; pues ahí andan como si nada.  La única detenida por la Estafa, es doña Rosario.  Pero así es la Justicia en México…

En el caso contrario está la señora Isabel Miranda de Wallace, que ha sido denunciada ante la Fiscalía por manipulación de pruebas, falsedad en declaraciones y tortura; todo referente a la muerte de su hijo Hugo Alberto…

Desde siempre se habló de un montaje y de que la Señora, varias veces señalada de cosas turbias y prepotencia, estaba utilizando la muerte de su hijo con fines políticos.  Montó una ONG y recibe financiamiento…

Ella se dice perseguida política, toda vez que criticó al hermano de la otrora poderosa Eréndira Sandoval; pero quienes la conocen dicen que anda muy preocupada porque la tienen bien atorada y que le llegó el tiempo de pagar. 

Cambiando de tema…

A toro pasado, pues el Gobernador de Michoacán ya tiene su propia agenda y la está llevando a cabo.  Don Manuel López de Tabasco le mandó decir a Silvano Aureoles, eso sí, con mucho respeto, pero que no lo podía recibir “porque hay mucha politización ¡y no me quiero meter en esas cosas!” ¿? –seguro que tampoco en las elecciones-

Pero todavía agregó: “Que termine el proceso electoral, que se califiquen las elecciones y entonces veremos  ¡!  No quiero aquí que se produzcan debates ríspidos o espectáculo.  Hay que cuidar la investidura presidencial.  No es Andrés Manuel, sino lo que representamos” …  

¡Se va a destapar la caja de pandora! Pero allá él.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

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