jueves, octubre 21, 2021

De las secuelas del Bicho-19…

Toda vez que el Presidente es una persona inteligente; y si según su propio dicho, a los inteligentes el poder lo vuelve locos.  Ya instalado en la locura, se mete con las Fuerzas Armadas -de las que constitucionalmente es su Comandante Supremo-…

Y en el papel está bien; pero en los hechos, quienes siempre han mandado, siguen mandando y mandarán; son los militares.  Y poca gracia les va a hacer el que quiera cambiar sus reglas internas, no escritas…

Como desde un principio ya lo hizo al designar al General Luis Cresencio Sandoval como Secretario de la Defensa Nacional; cuando a él no le tocaba.  Y pareciera que el “favor” se lo quiere pagar aceptando sin chistar lo que el tabasqueño le dice…

De hecho, créanme que a muchos militares el Presidente no les es nada simpático.  Son soldados de la Patria, no sus empleados; y a eso es a lo que los ha rebajado.  La lealtad del Ejército es con la Patria, no con el Presidente en turno…

Lo de la marcha de la lealtad es puro rollo para hacerle al cuento.  Unos, como el “Tomandante Borolas”, se lo creyó y hasta lo disfrazaron de General de ¡5 estrellas! como los gringos.  Qué vergüenza…

Y aunque pareciera que ya los Generales no son como los de antes; pues no se ha sabido que hayan protestado.  Como cuando José López Portillo -otro orate de primera- nombró General de División al “Negro” Arturo Durazo Moreno…

Muchos son los que no están de acuerdo con su dichosa 4 T.  con eso de abrazos y no balazos ya cualquiera les falta al respeto.  Y está jugando con fuego; pues resulta muy significativo que la Marina Armada no quiso pertenecer al Estado Mayor Conjunto que propone…

Y si lo que quiere es imponer un civil como Secretario de la Defensa, como los yanquis, va a generar más inconformidad de la que ya hay, ocasionado por el retorno a clases y su capricho, que lo exhibieron en su verdadera dimensión; como un hombre que no tiene control de sí mismo…

Y no es que no tenga tablas, le sobran; lo que pasa es que está enfermo, y actúa como un hombre inteligente que se volvió loco.  Y dado el hecho de que nadie puede dar lo que no tiene…

Cabe preguntar, cómo puede el Presidente ver por México, si no ve antes por sí mismo.  Lo que le ha crecido, no son las ideas constructivas -de las mafufadas hace gala- es la barriga…

Pero no se calla, tiene verborrea; cualquiera pensaría que se pasa la noche meditando para ver qué cosa escandalosa va a decir en la mañanera; a quien va a insultar y a quien quiere desaparecer…

Como ya desde hace tiempo pretende hacerlo con el INE y con el Tribunal correspondiente, a los que se ha cansado de señalar como corruptos y los quiere cambiar a todos.  Y eso está muy bien.  Todos los cambios deben de ser para mejorar…

Pero si en verdad quiere que haya un cambio en esas instituciones, es decir, tanto en las Electorales, como en las de Justicia, la solución es muy sencilla, no necesita pensarle tanto.  Con que sus elementos sean electos por el Pueblo, no designados por nadie, será suficiente…

Pero con eso de que tiene otras notas y las canta como si fuera ampáyer -el cuento de que el Presidente es el hombre más informado, ya pertenece a la Historia.  Quitó al Estado Mayor Presidencial y hay que ver la clase de información que le llega-…

En su momento comenté, que la necedad -el regreso a clases- de la que más que obligado tuvo que recular, podía ser un parteaguas y la debacle de su popularidad -ora quiere captar audiencia con videos-.  Un día de estos manda a corte y dice ¡Aún hay más! como Raúl Velasco (1930 – 2006) en su programa de “Siempre en Domingo”

La mayoría de los mexicanos que tienen hijos en planteles escolares le dijeron que no a sus insensatos y viscerales caprichos.  Por lo que tal vez sea oportuno recordar a François-Marie Arouet, más conocido como Voltaire (1694 – 1778)…

“Yo conozco al pueblo; cambia en un día. Derrocha pródigamente lo mismo su odio que su amor”.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

Lo último

Columnas