sábado, septiembre 25, 2021

Francachela inflacionaria

Regreso de un viaje por Estados Unidos donde visité grandes ciudades y pequeños poblados. Llego preocupado. No me gustó lo que vi en la economía de nuestro principal socio comercial.

Comienzo por el empleo. Aunque la tasa de desempleo es de 5.9%, en todos los lugares que visité estaban buscando gente para trabajar. El letrero omnipresente de “Estamos contratando” en restaurantes, supermercados, farmacias, tráileres, hoteles, fábricas, tiendas y construcciones. Lo mismo en los tres estados que visité: una gran demanda laboral.

Entonces, ¿por qué el desempleo existente?

Una hipótesis es que visité estados donde había escasez laboral, mientras que en otros a lo mejor existe un superávit. No lo creo porque leí que el problema es más bien generalizado en toda la Unión Americana.

Creo que el origen del problema está en los programas de apoyo por la pandemia del covid-19. Los gobiernos están regalando dinero. En algunos estados, la suma entre lo que otorga el gobierno federal y el estatal a los desempleados es igual o más alto de lo que ganarían trabajando. Ergo, muchas personas prefieren no trabajar, declararse desempleados y recibir el subsidio gubernamental.

La falta de trabajadores está afectando a la recuperación plena de la economía estadunidense. Me tocó atestiguarlo. En una cafetería en un pueblo rural anunciaban que ya no servían desayunos por la falta de personal. Tiendas cerradas, construcciones paradas y hoteles a media capacidad por lo mismo.

Extrañamente para Estados Unidos, algunas tiendas parecen soviéticas por la falta de inventarios. Por un lado, la gente tiene dinero gracias a las ayudas gubernamentales y, por el otro, hay escasez de mercancías.

En la meca del capitalismo no se consiguen algunos productos, sobre todo bienes muebles. Las tiendas anuncian que pueden entregar sus mercancías en seis y hasta doce meses. La razón: falta de trabajadores y la disrupción en las cadenas de producción debido al covid-19. Como faltan ciertas piezas, no pueden ensamblar productos, como una bicicleta.

Todo esto ha desembocado en inflación.

La última tasa reportada es de 5.4% anual. Es muy alta para un país donde los precios típicamente crecen entre uno y dos por ciento al año. El banco central cree que esta inflación será transitoria y cederá. Yo lo que vi es que hay problemas que están restringiendo la oferta e incentivando la demanda, de tal suerte que las compañías han tenido que elevar sus precios. Varias que cotizan en la bolsa así lo han reportado.

En pocas palabras, es el típico problema de un sobrecalentamiento de la economía. Qué bueno para compensar la terrible caída del año pasado por el covid-19, pero luego terriblemente difícil de resolver para evitar una espiral inflacionaria. Los mexicanos mayores de cuarenta años lo sabemos.

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Me quedo con la sensación de que Estados Unidos está en una francachela económica. La gente, agotada por la pandemia, no quiere trabajar y prefiere divertirse. Tienen dinero gracias a las ayudas gubernamentales y la deuda que pueden contratar con las tasas de interés más bajas de la historia. La liquidez es palpable y está causando una inflación, por lo pronto, desbocada.

El problema vendrá cuando se acaben los subsidios gubernamentales y la Reserva Federal deje de inyectar liquidez y aumente las tasas de interés para controlar la inflación. Ahí terminaría la francachela y comenzaría la resaca. Si el enfriamiento no se maneja bien, podríamos observar un desplome de la economía estadunidense, comenzando con los mercados de capital y bienes raíces.

Todo lo cual me lleva a México, país que se ha visto favorecido de la francachela de su vecino. Ayer, por ejemplo, se reportó un nuevo récord de entrada de remesas que mandan nuestros paisanos, quienes están ganando y enviando más que nunca.

Pero el sobrecalentamiento estadunidense también está generando inflación en México. Ya lo vemos en los precios de las materias primas, pero también en bienes importados. Ridículo que el gobierno piense que podrá resolver este problema controlando precios. Lo único que generará es escasez y mercados negros. El que está haciendo bien las cosas es el Banco de México subiendo la tasa de interés para evitar un mayor crecimiento de los precios.

En fin, que la inflación en EU ya es y será un problema mayor para México. Cuando empiece la cruda allá, parte del vómito caerá acá. Pero aquí estamos en otra borrachera: la de las ocurrencias y distractores de nuestro Presidente.

           Twitter: @leozuckermann

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