miércoles, mayo 18, 2022

Llueve sobre mojado

Jesús J. Castañeda Nevárez – [email protected]

Como últimamente los dichos populares forman parte del sistema de comunicación gubernamental para dar a conocer a la población sobre las decisiones tomadas con relación a obras públicas que se habrán de realizar, así como la decisión de acciones en las que la sociedad se verá involucrada, hemos pasado del “me canso ganso” al “llueva, truene o relampaguee”.

Ahora con la entrada del huracán Grace podemos lanzar nuestro propio dicho de: “nos llueve sobre mojado”, pues el mencionado fenómeno natural viene ocasionando severos daños en las regiones que ya ha tocado y en su paso por Veracruz llegó ya con fuertes rachas de viento y lluvia que con toda seguridad le pegarán con mayor severidad a los más fregados y como sucede siempre “al perro más flaco se le cargan más las pulgas”.

Es difícil suponer que el huracán Grace le viene “como anillo al dedo” a éste gobierno, tal como sucediera con el Covid-19 que ya ha ocasionado demasiadas pérdidas a nuestro país, muchos más que todos los huracanes de la era neoliberal; daños que todavía no alcanzamos a asimilar ni el gobierno a resolver.

Y cuando apenas se iniciaban los trabajos de limpieza a las instalaciones educativas por la decisión de regresar a clases presenciales a millones de niños que no han sido vacunados a instalaciones que aún no están debidamente acondicionadas por haber estado cerradas y casi abandonadas por muchos meses, nos llegó el huracán a echar a perder el trabajo realizado.

Pareciera ser que algo hicimos y lo estamos pagando. Desafortunadamente el sufrimiento se está cargando “primero a los pobres”, a los que difícilmente se les podrá ayudar si resultan arrasados por el huracán, pues el Fondo de Desastres Naturales FONDEN, la SHCP ya oficializó su desaparición al publicar el acuerdo en el Diario Oficial de la Federación el miércoles 28 de julio de éste año.

El FONDEN era un instrumento financiero dentro del Sistema Nacional de Protección Civil del que salían los recursos para enfrentar emergencias ocasionadas por efectos de la naturaleza y que precisamente no se pueden prever ni se pueden presupuestar previamente para ser incluidos en el presupuesto.

Ese dinero servía para tener recursos inmediatos para la reparación de los daños a la infraestructura y para recuperar los bienes de las personas afectadas por los desastres naturales.

Pero como en todo hay corrupción y la bandera de éste gobierno es acabar con la corrupción, entonces acabaron con todos los fideicomisos que, como el FONDEN y el Seguro Popular, eran utilizados para atender las desgracias naturales y de salud que principalmente beneficiaban a los más pobres.

Sale sobrando lo declarado por la titular de Protección Civil de Veracruz que asegura que se sigue contando con los recursos federales (FONDEN) y que lo único que cambió es la fuente de financiamiento, pues ahora los recursos saldrán de un programa que se activará cada año.

Porque si éste “programa” va a resultar igual que el INSABI (que sigue sin funcionar) entonces está claro que tenemos muchas razones para estar más que preocupados y principalmente “primero los pobres” residentes de las zonas históricamente más visitadas por las desgracias, a los que ya les llovió y ya están inundados. Porka Miseria. 

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