lunes, mayo 16, 2022

¿Qué se puede hacer?…

Titulares de todos lados se suman a la cargada.  Y en sus portadas citan que todos están alarmados por el triunfo de los talibanes y el destino de las mujeres bajo la Ley Sharia.  Y eso está muy bien, siempre y cuando sea cierto todo lo que dicen.  La prensa internacional está manejada por un puñado de personas…

Pero aún en caso de que todo fuera cierto.  Porque por películas y fotografías nos hacemos una idea de las naciones; pero cuando vas, te encuentras que no es así de bonito o de horrible. Muestran solo el ángulo bonito…

Aún en Palestina, considerada una presión por los israelitas, hay bodas y cumpleaños y cines y tiendas.  Irán es un centro cinematográfico de referencia en el mundo.  Y en la India, en un año producen más películas de las que se han hecho en México en toda su historia; incluyendo la Época de Oro y a las ficheras… 

Nos escandalizamos por lo que nos cuentan de como tratan a las mujeres los musulmanes; cuando aquí 20 mujeres pierden diariamente la vida a manos de guadalupanos…

Y si vamos de crímenes a crímenes, la destrucción en la Amazonia, eso sí que es grave, muy grave.

“Del fanatismo a la barbarie hay solo un paso”.  Denis Diderot (1713 – 1784)

Lo que hagan los talibanes en sus tierras, es su rollo.  Y puede o no afectar al mundo de una manera u otra.  Pero la destrucción de la Amazonia nos afecta a todos; y ahí no quieren meterse…

Pero hay un dato que pinta de un plumazo del porqué todos quieren meter mano en Afganistán.  Hace 20 años, cuando los yanquis llegaron a Kabul, mucho se comentó que iban por el control de la heroína…

En aquél entonces, los paladines de la libertad, que con esa bandera se mostraban como salvadores de la dictadura de los talibanes e iban a implantar la democracia con un gobierno prooccidental, se encontraron con que producían toneladas de goma de opio…

Hoy en día, según datos de una investigación de RT, en Afganistán se producen tres veces más toneladas cada año, es decir, muchas veces más de lo que producían antes; y mismas que se van por todo el mundo…

Lo que quiere decir; o que los yanquis no hacían bien su trabajo, pues se supone que eso es a lo que iban, a combatir a las drogas; o que de plano le entraron al negocio.  Porque hoy los sembradíos de amapola son inmensos y representan una muy importante parte de la economía…

Pero no deja de ser curioso, que se combata a quien produce, no a quien consume.  Cuando si nadie la consumiera, ya nadie la produciría.  Y en este caso, los atacan por producir lo que ellos consumen…

Y si los yanquis ya se salieron de por allá, es porque seguramente ya tienen otro proveedor.  De otra manera se arriesgarían enfrentarse a una turba de los que no tienen su dosis.  Y ese proveedor debe de estar tan cerca como en el Sur…

Y no sería la primera vez que eso sucediera, durante la Segunda Gran Guerra, habiendo perdido el contacto con oriente para la producción de la morfina que requieren sus soldados, le pidieron a México que la sembrara.

Cambiando de tema…

Como los gobernantes ya no saben cómo salirse del atolladero en el que se metieron con el “Llueve truene o relampaguee” del señor Presidente; y peor la hicieron con la carta de corresponsabilidad que nadie sabe, nadie supo…

Para rematar con que nada por la fuerza.  Que la asistencia a clases es opcional.  Si no quieren, pues no.  Mañosa respuesta, como ayer comenté, viene siendo lo mismo, toda vez que de esa manera el gobierno no se hace responsable del contagio o fallecimiento de algún estudiante.  Fue decisión de los padres el llevarlos…         

Pero como los padres y los maestros tampoco están a favor del regreso a las aulas, entonces recurren a los niños; que hartos de estar sin sus cuates y de las desavenencias familiares que se presentan cuando drásticamente les cambia la rutina de vida…

Según las encuestas, las que también son para ponerse en duda, 7 de cada 10 niños dijeron que sí quieren regresar a las escuelas.  Y entonces los niños serán responsables de contagiarse por no seguir las medidas sanitarías y por no haberse vacunado.  Y si así lo quisieron ¿qué se puede hacer?

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

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