viernes, octubre 22, 2021

El futuro de Hipólito

ADELANTE

Pepe Valencia

Los alcaldes de este siglo en Xalapa construyeron desde el cargo su futuro político personal. Reynando Escobar Pérez accedió a secretario de gobierno y procurador general después de su cuatrienio de 2001 a 2004. Los achaques de salud lo mantienen hoy en la banca.

Ricardo Ahued se ubica como el más exitoso hasta el momento. Llegó a diputado y senador y otra vez a presidente municipal. Y en una de esas se cuela como candidato a gobernador.

Luego de ocupar la alcaldía, David Velasco alcanzó la diputación local y volvió a competir este año por la presidencia. En este segundo intento quedó a la mitad del camino.

La primera mujer en conquistar por el voto popular la presidencia municipal de Xalapa sería Elízabeth Morales. Después la nombrarían presidenta del CDE del PRI, candidata a diputada federal y delegada estatal de la PROFECO.

Américo Zúñiga es el más reciente de los exalcaldes de Xalapa. Tras concluir su período, lo designaron presidente del PRI estatal y dirigente de este partido en Puebla, de donde retornó como candidato a diputado federal.

Y si vamos un poco más atrás, Rafael Hernández Villalpando inicia su gestión en 1997 y se prolonga hasta el 2000, cuando lo desafueran, le dictan orden de aprehensión por bigamia y huye para evitar su detención. Ha sido dos veces diputado federal luego de resucitarlo MORENA.

Viene el caso de Hipólito Rodríguez. Dentro de tres meses se convertirá en exalcalde y para muchos ciudadanos es el peor en la historia de Xalapa. ¿Qué futuro político le depara el destino?

Acaso lo rescatará la 4-T y le obsequiarán un cargo público de mediano nivel en premio por haber obedecido instrucciones superiores y subejercido el presupuesto municipal regresando millones de pesos a la Secretaría de Hacienda.

O quizás retorne a su empleo en la Universidad Veracruzana para cubrir los años requeridos, jubilarse y vivir feliz de sus rentas por el resto de sus días con la satisfacción de haber servido a los xalapeños.

Xalapa lo recordará como un presidente alejado de la gente y la historia lo ubicará en el sitio merecido.

Con el tiempo sabremos si de veras ha sido el peor o no. Si sus críticos son injustos o no con este hombre que de desconocido y oscuro burócrata y sin haber nacido aquí, brincó a la alcaldía de la capital de uno de los estados más importantes de la república.

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