domingo, mayo 22, 2022

Especial: La vida en rosa. Testimonio de una guerrera.

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Hablar de cáncer de mama es hablar sobre uno de los grandes problemas de salud de nuestros tiempos. Actualmente este padecimiento es considerado una de las principales causas de muerte femeninas, no solo en México, sino en el mundo entero, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), anualmente se detectan 1.38 millones de casos nuevos, de los cuales 458 mil terminan en la muerte de una mujer. En México, cada año son detectados más de 23 mil nuevos casos de este padecimiento. Esta cifra, que representa 60 casos al día, tiene una cifra que ha alertado a las autoridades: 6 mil muertes anuales.

En nuestro país, es común saber de campañas de prevención para dicha enfermedad, que pese a las cifras negativas han logrado salvar a muchas otras mujeres que han librado colosales batallas para aferrarse a la vida.

Con motivo del Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, Sociedad 3.0 ha buscado reflejar una de estas historias de lucha y superación en palabras de su propia protagonista.

Nancy es una joven (actualmente con 34 años de edad), Ingeniero Industrial, catedrática, madre de familia quien radica en Tantoyuca, uno de los municipios de la zona norte de Veracruz, en la región Huasteca del estado. Ella nos platica su experiencia luchando contra esta terrible enfermedad.

-S3.0 ¿Qué sabías sobre el cáncer antes de padecerlo?

-Nancy: básicamente cada vez que mencionaban la palabra “cáncer”, lo primero era relacionarlo con la palabra “muerte”. No conocía mucho de esta enfermedad porque no había antecedentes familiares de esto, prácticamente yo fui el primer caso.

Señala que fue a finales del año 2015 cuando empezó a notar cambios en su cuerpo, un brote de lunares surgió alrededor de los senos, situación a la que no prestó mayor atención, sin embargo el brote siguió aumentando, atribuyéndolo a un efecto dermatológico provocado por las intensas temperaturas de la región.

-Nancy: pasó el tiempo y por el mes de mayo de 2016, en el momento de la ducha me sentí una bolita en el seno izquierdo. No tomé gran importancia, pensé era algo benigno. No lo relacioné con cáncer al no tener antecedentes familiares de ello, además de que no tuve ningún dolor en ese entonces. Pasaron los meses, cuando un domingo de agosto de 2016 amanecí con un dolor en la bolita y me dije “está pasando algo, te tienes que checar”.

 Otro de los síntomas era la sensación como de tener lumbre por debajo de la piel, inmediatamente acudí con un especialista y su diagnóstico fue un fibroadenoma benigno, opté por que me fuera retirada, para poder hacerlo, el doctor me mandó a realizar otros estudios y fue ahí donde detrás de la bolita me encontraron una microcalcificación pleomórfica agrupada, en un nivel de probable hallazgo de cáncer.

Nancy continúa narrando sobre los estudios a los que fue sometida, de entrada una biopsia con resultados negativos en dos laboratorios, sin embargo, los médicos seguían inquietos y le fue recomendada la realización de otra biopsia con un procedimiento más intenso después de la cual los resultados cambiaron su vida.

-S3.0 ¿Cuál fue tu reacción al saber que tenías cáncer?

-Nancy: lo primero que dije fue “¡madres!”, pero automáticamente dije “yo no me voy a morir” y de inmediato pregunté al doctor qué es lo que tenía que hacer. Siempre mostré un lado muy positivo, nunca reproché el por qué a mí, nunca le he reprochado a la vida por ello. En diciembre de 2016 fue que tomé la decisión de que me retiraran el seno.

-S3.0 ¿Quién fue la primer persona a quien notificaste que tenías cáncer?

-Nancy: a mi mamá y por teléfono y obviamente fue algo muy fuerte para mi familia, mis hijos estaban muy pequeños.

-S3.0 ¿Fuiste preparando a tus hijos para estar listos para llevar el proceso?

-Nancy: al inicio como que tratamos de ocultar la palabra “cáncer”, simplemente les decía que estaba enferma y me tenían que estar operando, ya que ellos, a pesar de estar pequeños, relacionaban la palabra “cáncer” con “muerte”, pero pese a ello, escucharon una plática y entraron a mi cuarto con la cara de asustados y me dijeron “mamá ¿por qué no nos habías dicho que era cáncer, ¿te vas a morir?” , yo inmediatamente les dije “yo no me voy a morir, no todas las personas a las que les da cáncer se mueren”.  Básicamente a partir de ahí es que fui preparándolos para lo que se venía. Lo que hice con ellos fue involucrarlos conmigo y mi enfermedad y lo fueron asimilando con madurez, me apoyaron mucho.

Pese a su experiencia y haber salido avante, Nancy continuó realizando su tratamiento y durante una revisión durante el año 2018 le detectan otra bolita y nuevamente fue intervenida, sin embargo tuvo una recaída, sufriendo esta vez un carcinoma ductal invasor.

Nancy: obviamente pasé por el tratamiento de quimioterapia, iba hasta la ciudad de Veracruz para mi tratamiento, para lo cual fui preparando nuevamente a mis hijos, les dije que se me iba a caer el cabello, que despertaría miradas y reacciones de personas en la calle. Las quimios son un proceso muy fuerte para el que hay que estar preparados física y emocionalmente.

-S3.0 ¿Tuviste miedo en algún momento?

-Nancy: sí, siempre tuve miedo, pero siempre me encomendé a Dios y siempre estuve firme diciendo “yo no me voy a morir”. Realmente al momento de pasar por el proceso de quimios empecé a acercarme con personas que estaban pasando o pasaron por la misma situación, esto me sirvió mucho para estar preparada para lo que se venía.

Afirma que a diferencia de otras personas que asumen la enfermedad como mala suerte, o un castigo divino y afrontarlo “a ver qué sucede”, su nivel de preparación la llevó a investigar y que esto fue de mucha ayuda para estar informada y saber cómo afrontar su enfermedad.

-Nancy: Sí influye mucho el investigar, sobre todo hablar con personas que ya lo han pasado o están pasándolo, en internet puedes encontrar muchas cosas que ni al caso, realmente esos testimonios son los que realmente ayudan a uno en ese proceso, porque realmente es una paliza la que nos dan en esos tratamientos.

Tantoyuca es un municipio, que al igual que muchos en Veracruz, incluso como muchos en México, tiene un desarrollo rezagado y en donde los servicios médicos son limitados, lo cual es otro factor contra el cual una persona debe batallar en caso de sufrir un padecimiento de salud considerable.

-S3.0 ¿Qué tan complicado fue para realizarte el tratamiento, siendo que resides en una ciudad sin opciones de atención?

– Nancy: fue muy difícil, porque Tantoyuca no es una capital, no hay especialistas, forzosamente hay que buscarle por otro lado. Inicié esto en Tampico, todos mis tratamientos fueron en Tampico, Monterrey y Veracruz. Sí era un desgaste porque yo tenía que ir hasta Veracruz a recibir mis quimios y yo no me quería quedar, porque obviamente mis hijos estaban en Tantoyuca en clases y yo no quería estar separada de ellos, entonces yo iba a la quimio y ese día yo me regresaba, porque yo lo que quería era estar con mis hijos. Fue un desgaste físico, un desgaste económico, un desgaste emocional, un desgaste en todos los sentidos.

Respecto a los efectos de la quimioterapia en su apariencia y su interior, platica su experiencia.

-Nancy: desde la primer quimio, exactamente al día catorce empecé a sufrir la caída del cabello, la cual fue aumentando conforme transcurrían los días, en un momento opté por raparme, ni siquiera avisé en mi casa, fue un shock para mi familia, un impacto para mis papás y mis hijos, fue una escena muy fuerte, lloraron, pero es parte de esta lucha.

Realmente se descontrola todo tu sistema inmunológico, sufrí cambios hormonales horribles, la piel se me empezó a secar, como de cocodrilo, no me podía maquillar, porque si lo hacía se me notaban las cuarteaduras en la cara; se va el apetito, no dan ganas de nada, hay días en que sí nos sumimos en depresión.


Sin embargo, algo que caracterizó a Nancy fue su particular manera de mostrarse al mundo durante el proceso de su tratamiento, ya que en lugar de lamentarse por su padecimiento, optó por afrontar la situación de manera positiva.

-Nancy: amigas que ya habían pasado por el cáncer me decían “a ver, cuando se te caiga el cabello, tú no te me achicopales, es lo último que vas a hacer, tú te me vas a comprar unas pashminas, te me pones bella, te me pintas, tú acá como diva, bonita, pelona, pero diva”. Un punto muy importante es que nunca me dio pena hablar de la enfermedad, siendo que muchas personas les da pena y evitan el tema. Creo que el platicar este tipo de situaciones ayuda bastante, ayuda a desahogarte, ayuda a que otras personas que a lo mejor saben de esta enfermedad te apoyen y te vayan preparando. Realmente sí es fundamental, como primer paso, aceptar la enfermedad, agarrar el toro por los cuernos.

Al término de cada quimio, yo le pedía a mi oncólogo solamente una semana de incapacidad, pese a los indicaciones de mi doctor, porque yo quería ir a trabajar, yo dije “yo no quiero estar en la casa encerrada pensando en la enfermedad”. Creo que realmente eso me ayudó. Yo andaba en la calle prácticamente sin nada. Desde un inicio mis hijos y familia fueron mi motor.

Desde que me rapé yo empecé a subir fotos en mis redes sociales, nunca me dio pena, ni modo, es algo que me toca vivir y no algo que me debe dar pena, entonces empezaba a subir fotos y llamaba mucho la atención, nunca me dio pena decir “me quitaron el seno izquierdo” y la mayoría de las mujeres omiten esa parte, sienten que se dejan de sentir sexies. Entonces, un fotógrafo me propuso hacerme unas fotos profesionales y fue así como surgió, se subieron a las redes sociales, se viralizaron y fue así como se dio a conocer mi caso, aunque también recibí críticas diciendo que lo que quería era llamar la atención, pero yo todo lo que hacía era para motivar a las personas a que sea cual sea su situación, se pusieran las pilas para salir adelante.

A raíz de su experiencia, Nancy comenzó a realizar actividades de apoyo a diversas causas altruistas.

-Nancy: empecé una campaña de recolección de tapitas en apoyo a niños con cáncer, esta campaña la hice cuando estaba en proceso de quimios. También empecé la colecta de trenzas para donarlas a talleres de diferentes estados que realizan pelucas y las donan a mujeres y niñas con cáncer.

-S3.0: Dado el ámbito social y cultural de un lugar como Tantoyuca ¿cuesta trabajo que las personas entiendan los mensajes de prevención de una enfermedad como el cáncer de mama?

-Nancy: sí es difícil, aquí el DIF hace campañas de prevención de cáncer de mama, pero no sé qué es lo que piensa la gente, porque a pesar de ser gratuitas, no van. Creo que sería bueno dar más pláticas relacionados con estos temas, para que realmente las mujeres se detecten a tiempo esta enfermedad.

-S3.0 Actualmente ¿cómo te sientes?

-Nancy: de hecho sigo en monitoreo, sigo con tratamiento tomado, aún no estoy dada de alta, estoy en seguimiento. Me siento bien, plena, magnífica, feliz, me siento sana, lo que sí he tenido que cambiar la alimentación y hacer ejercicio.

-S3.0 ¿Qué esperas de ti misma en un corto o mediano plazo a raíz de esto y qué mensaje tienes para la gente?

-Nancy: definitivamente me ha cambiado la vida de una manera radical, pero lo que le digo a la gente es que todos tenemos la capacidad de sobrellevar cualquier tipo de situación. Les platico mucho de la resiliencia, la capacidad que tiene cada persona de afrontar ciertas adversidades y siempre ser positivos.

Definitivamente me ayudó demasiado esa actitud positiva y lo que es la fe y obviamente el apoyo incondicional de mi familia, porque sin él no habría salido adelante.

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