sábado, agosto 13, 2022

Besar en Dos Bocas

Alguien le tendría que sugerirle a les camarades del sector opositors que, de vez en cuando, por ahí de cada mes, cada tanto, tendrían que dejar descansar sus delirios belicosos, pues ahora hasta les da rabia que se pueda besar en Dos Bocas.

Hay que darle un descanso a sus habituales exabruptos y arrebatos, a su propensión al escandalito y al melodrama reguetonero, cada vez que se ven obligados a vomitar lo que surja de la Cuarta transformeichon. El colmo fue cuando el ballet folclórico de la ultraderecha prianchuchista apoyó el linchamiento contra el hijo menor de AMLO, disfrazándolo de libertad de expresión. No manchen.

Pero qué se puede esperar de esa oposición que enfiló sus baterías para defender a mi Charly Alazraki, un humanista-voxista, pedagogo nada a gogó, un comunicador de excelencia que supera a Alitititititito en materia de improperios y albures; personaje nada autoritario, autodenominado fifí y neoliberal (¿desde cuándo ese es un valor que te de valor?), que casi ni tiene nariz de Pinochet, digo, de Pinocho. Si él y sus amiguis Lozano, la Pagés y la Cuevas dicen que chavistas venezolanos nos quieren venezolanizar y si nos venezolanizan unos grandes comunistas venezolanizadores serán, debe ser cierto.

Está bien que trabajen de opositores y que por tanto se sientan obligados a andar de quejumbres borrascosas cada 5 minutos, pero su show sobre la Refinería de Dos Bocas fue un bocatto di Cardinale. Sobre todo cuando obviaron que la refinería de su Dios huichol, el expresichente Jelipillo, nunca jamás existió. Una refinería fantasma, un espectro que se aferra a una barda furris como si fuera un clavo ardiente. O sea, antes de hacerla de tos convendría guardarse y reconocer que Dos Bocas es realmente existente, que no es una entelequia de la secta satánica del calderonato.

¿No se cansarán de hacer lo mismo? Con el AIFA sacaron a pasear todo su clasicismo (solo comparable al de la señora Lourdes Mendoza, que se la pasa todo el día en el Hunan, solo para ver qué piden los de la Cuatroté, ya hasta deberían darle chamba de hostes) soñando con su Nuevo Aigriopuerto Subacuático de Texcoco, que es un sueño que el profeta nunca escribió, una triste canción de horror.

Eso sí, entre los choznos de Claudio XXX hay menos clasismo que audios de Alititititito. Ese botoxiano tiene más grabaciones que la Sonora Dinamita.

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