sábado, agosto 13, 2022

Falta lo que diga Washington…

No hacen falta pruebas o estudios; el Presidente Andrés Manuel López Obrador se volvió loco.  Finalmente, no es nada nuevo; él mismo dijo que el poder los vuelve locos.  Y así es.  Aquí en nuestro México tenemos varios ejemplares…

Unos cuantos ya andan en campaña; otros dicen que no van a permitir que los hagan a un lado.  Imagínense al hablador de Noroña de Presidente.  Si a López Obrador ya no lo aguantamos.  Pero en fin…

El caso es, que en su ya desbordado afán de protagonismo, propuso que los más importantes Diarios del mundo exigieran la liberación del australiano Julián Assange.  Hasta aquí, todo bien.  La causa es noble.  Pero…

Por qué no lo propuso antes, sería una buena pregunta, porque el caso lleva ya muchos años.  Pero está bien.  Si es lento para hablar, se podría justificar que lo hiciera hasta ahora.  Pero no…

Pues para insultar y denostar a medio mundo, no es tan lento.  Y para decir cualquier cantidad de mentiras; menos.  La última, fue al “inaugurar” lo que no está ni siquiera terminado, menos funcionando…

Pero se supone que después del elevadísimo costo de su construcción, llegará a ser una refinería.  Lo que hace suponer arreglos y componendas -para lo que es un verdadero maestro- y mismas que ya salieron a relucir; como contratos sin licitación…

Ya lo comenté en alguna pasada colaboración.  Al tabasqueño le pasa lo del Traje del Emperador, que iba desnudo, pero él pensaba que los demás no se daban cuenta.  Que se admiraban por su traje nuevo…

Y si no fuera por lo trágico de la situación que en México vivimos gracias a sus ocurrencias, o, mejor dicho, a sus locuras con sospecha de arreglos turbios -acuérdense que ya perdió el oremus- hay que decirlo, podría pensarse que es un bufón…

Como el Presidente ucraniano Zelensky, que pide que le manden más armas para derrotar a los rusos.  El pobre hombre está loco; pero lo malo es que su locura lastimó a todo un pueblo que lo siguió en sus estupideces.  Pues lo mismo…

Y díganme mis tres amables lectores, si no se necesita estar chiflado para pedir que desaparezca la Estatua de la Libertad.  Cuando es un símbolo de EE.UU.

Sería más o menos así de absurdo, si el Presidente Bidendijera que, como aquí en México tampoco hay Libertad de Prensa, propusiera que se demoliera El Ángel de la Independencia…

Sería el hazme reír de todos.  Y lo menos que le podríamos decir al yanqui, es que no se meta en lo que no le importa.  Pues, aunque la Libertad de Prensa es un asunto de interés internacional, en realidad el objetivo del tabasqueño es atraer los reflectores…

Si la gente no ve ni opina más allá de lo que lo que diga la TV, pues se inventó sus mañaneras y su escuelita.  Pero está tan mal, que cree que no nos damos cuenta de que todo es un show, además, mal montado.  Pues cuando algún indeseable colado le hace alguna pregunta fuera del script, no sabe qué contestar…

Y lo mismo dice una cosa, que dice lo contrario.  El presidente es el hombre más informado, para acabar diciendo que no lo sabía; como en el caso de los curas, que dijo que no sabía que les cobraran derecho de piso…

Y en este caso tiene toda la razón, pues los que cobran derecho son ellos.  Bodas, bautizos, misas de difuntos, etc. -como si sirvieran de algo-…

Afortunadamente tuvimos un Presidente PRESIDENTE Don Valentín Gómez Farías (1781 – 1858) que llevó a cabo la separación Iglesia-Estado, abolió los privilegios -el fuero- del clero y del Ejército. No se les podía juzgar, hicieran lo que hicieran…

Terminó el monopolio del clero en la educación pública.  Creó el registro civil e instituyó las escuelas normales para maestros.  Les quitó el diezmo -no era derecho de piso, era derecho de vida. Trabajas para mí- y de paso todas las atribuciones que tenían. Nomás imagínense amables lectores en estos tiempos cuando la pederastia es casi un entretenimiento para ellos y estos con fuero…

Pero pocos se acuerdan de este gran Hombre al que tanto le debemos todos los mexicanos. De imaginar que tuviéramos que seguirlos manteniendo; y con lo caro que está todo.  Y peor que se va a poner…

Y no se sabe mucho de él, porque al igual que el Gran Corso, Napoleón (1769 – 1821) no creyó en amenazas ni en cuentos judíos, como alguien llamó a la Biblia; y por eso los ignoran…

Y ese es precisamente el gran error que acaba de cometer el Presidente López Obrador, pues pelearse con la igle$ia, es tanto como echarse un alacrán a la bolsa.  Con la igle$ia hemos topado, le dijo el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha a su escudero Sancho Panza…

Cabe mencionar, que se consideraba hidalgo al estamento más bajo de la nobleza; no podían aspirar altos cargos y tampoco poseían fortuna suficiente para hacerse caballeros…

Y si no tiene el apoyo de la igle$ia -antes, al contrario- pues de aquí a las elecciones estarán hablando mal de él y su 4T en todos los púlpitos.  Ni tampoco tendrá el apoyo de las mujeres, cuando menos eso es lo que se supone ya que les ha fallado -ahí están los feminicidios- le va a ser difícil que Morena gane, ni con los eeeeeh… que creo que le caen muy bien…

Pero en realidad, son solo especulaciones; todavía pasará mucha agua debajo de los puentes.  Además de que falta lo que diga Washington.  Habrá que ver cómo le va ahora que vaya a la entrevista con Biden.    

A todo esto, ya saben que tenemos una cita de 15:00 a 16:00 hrs. para hacer Magia, en el 93.7 de FM -o por la internet- y aquí nos volveremos a encontrar, si el Sol me presta vida.

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