sábado, octubre 1, 2022

López Obrador en el inicio de su debacle

La popularidad que presume Andrés Manuel López Obrador va en decadencia. Un presidente debilitado antes de los 4 años en el poder y sus operadores arrancan la anticipada  sucesión presidencial, pues el también líder de MORENA va en caída libre ante la decepción de sus seguidores y traicionar a quienes lo ayudaron a llegar a Palacio Nacional. Las prioridades de López Obrador siempre han sido estar en campaña electoral y sus mañaneras aumentan de transmisión a tres horas, informando al país sobre sus traumas, complejos y sobre todo, su resentimiento social y en contra de quienes lo ven como un político de rancho.

Inflado por una campaña hueca y sin poderse comprobar su popularidad, si no se anteponen los programas sociales, regalando dinero como si el país necesitara un presidente patriarcal y no motivador de desarrollos e impulsador de empresas para generación de empleos, pues prefiere estar cruzado de brazos y que nuestros compatriotas sigan mandado las remesas, cuando en poco tiempo, México tendrá que pagar impuestos por ellas, si sigue violentando los acuerdos con Estados Unidos y Canadá, países donde albergan a millones de mexicanos que mandan dinero a este país para mantener a sus familias.

Y López Obrador, al igual que el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García se ostentan como honestos, abstemios, no fuman y sólo les gusta el Béisbol, como lo practica a medias el mismo Andrés Manuel, pues sólo batea, sin correr a bases, con la finalidad de  calentar el brazo. En el caso de la salsa, para el aún desconocido por los veracruzanos, Cuitláhuac García, quien ahora goza de restaurantes caros y botellas de vino de alto costo, cuando antes tomaba agua de la llave, tepache y pulque de La Joya. Los honestos ya conocieron el poder y merecen abundancia, como lo escribiera Karime Macías Tubilla de Duarte.

En estos gobiernos de MORENA se impone el narcisismo, les irritan las notas críticas y mandan a sus granjas de bots a denostarlos o lanzan campaña de basura publicada por sus medios de comunicación a sueldo, quienes se limitan a publicar los que les dictan. Algunos ya opinan que Cuitláhuac es uno de los mejores gobernadores y hasta el más guapo, mofándose de tener un gobernador inculto, no hila ideas y sus muletillas muestran ser analfabeta disfuncional.

El gobierno de López se ha basado en ocurrencias y ser un presidente chistoso. Recordemos en enero del 2018, según una nota del periódico El País, con la liga: https://verne.elpais.com/verne/2018/01/17/mexico/1516221300_555482.html siendo el eterno candidato, ahora por MORENA, a la presidencia de México, López le mandó un mensaje al entonces presidente Enrique Peña: “Le he mandado a decir de manera respetuosa que se serene, que no se altere, que no se caliente, que no le haga caso a las encuestas. “Si se le sube la presión esta medicina es buena, además ayuda a curar el ‘mal de ojo’ y otras molestias”, refiriéndose a un medicamento llamado Amlodipino, utilizado para tratar la hipertensión arterial y su nombre coincide con el acrónimo de AMLO.

Lo interesante es que López Obrador ha declarado tomar más de 12 medicamentos, después de haberse sometido a un cateterismo en enero del 2022, después de su segundo contagio de COVID y además sufre de hipertensión, que con el estrés y enojos, se lo tienen que controlar con un cóctel de medicinas.

Y muchas de ellas alteran sus decisiones por ser drogas prescritas, pero sí afectan por mucho las determinaciones que realiza López Obrador todos los días, al no tener una comprensión clara de lo que ocurre en México. Eso explica, que a veces se observa drogado.

Cuando los medicamentos rebasan tu razonamiento, no captan el daño que realiza Andrés Manuel López Obrador al país. Y cree tener la razón en todo, por la alteración de la realidad, bajo estos medicamentos.

Además, existe maldad en el presidente de México. De lo contrario, no permitiría entregar al país a los grupos delincuenciales y cogobernar con cárteles de la droga. Actualmente, la salud mental de López no es buena y es preocupante, pues ahora con poder buscan venganzas malsanas y castigar, según él, a quienes le hicieron agravios, cuando él los realiza desde que asesinó a su hermano, al manipular una pistola.

Los arrebatos de violencia del presidente de México, se consideran actos desesperados, cuando es cierto  ser un holgazán, al igual que sus hijos. Curioso que ahora, son prominentes empresarios, en comparación con el 2018, cuando no tenían ni para pagar una cena en un merendero. Pero López es obstinado, arrogante y reacio a escuchar consejos, continúa diciendo ser honesto y vivir con $200 pesos y su departamento de Copilco, en la Ciudad de México.

Los políticos como López son egocéntricos, obsesivos, quienes reaccionan con agresividad y venganza. Todo lo hacen personal y lo peor, engañan a quienes creen en él, aplicando el método punitivo u olvidándose de ellos.

Muchos asesinos seriales y  dictadores tienen las mismas características que López Obrador, empezando por un padre rígido, violento y una madre consentidora, como lo fueron los padres del presidente, quienes toleraron y apoyaron las malas costumbres de sus hijos Andrés Manuel Pío, Arturo o Martín Jesús.

Si López Obrador hubiese sido alcalde de Macuspana por el PRI, la historia sería otra. De ahí, inició su victimización y el utilizar a la gente, engañando a sus grupos que lo apoyaron siempre. Y quienes lo conocen desde joven, aseguran que todo el tiempo imponía su odio o resentimiento social, sintiéndose  perseguido y engañado.

Hoy, México tiene un gobierno federal a la deriva e investigado por instancias internacionales, entre ellos Estados Unidos y Canadá. Y pinta un mal futuro para este chistoso presidente.

López Obrador no tiene forma, ni rostro. Mientras este país se  reactiva con dinero de los mexicanos en Estados Unidos, la maquinaria de propaganda de MORENA simula tener una vida austera, sin propiedades, cuando en realidad, están saqueando a  la nación.

Y la toma de decisiones en México  a más de 130 millones 262 mil 220   mexicanos, bajo un presidente que siempre está  drogado, envejecido políticamente, abrumado, sin mente clara y a veces se comporta como una persona lunática, infeliz y enfermo Una situación que  preocupa, ocupa y sobre todo, nos pone a analizar que este gobierno no será para siempre. En el 2024 habrá sorpresas, pues cada 12 años, hay elecciones a presidente en EU y México, por eso la desesperación de López.

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