sábado, octubre 1, 2022

El presidente que nos gobierna. A pesar de los disturbios y zafarranchos en elecciones
de Morena, AMLO dice que fue una buena jornada democrática

Nadie esperaba que el presidente López Obrador reconociera que los disturbios y las prácticas fraudulentas que ocurrieron en la elección de consejeros de Morena hubiesen sido un ejercicio antidemocrático.

Algunos esperaban que al menos el presidente reprochara la falta de civilidad de algunos militantes de Morena, varios diputados entre ellos. Pero no, el presidente felicitó a Mario Delgado y a Citlalli Hernández por una “buena jornada democrática”. ¿Acaso el
presidente de México no vio los videos que circularon en las redes sociales donde se ven los disturbios que ocurrieron en varios estados de la república? ¿Acaso no vio a los diputados de Morena enfrentarse a los militantes, tratando de robarse las urnas? ¿No vio a los militantes quemando urnas, reclamando fraude? Por supuesto que lo vio, por supuesto que está al tanto de todos esos desmanes y zafarranchos, pero a él la democracia ya no le importa, lo que le importa es el poder por el poder; al “haiga sido como haiga sido”. Y si no, lea el mensaje que dio durante la mañanera del lunes 1 de agosto: “Me pasaron un reporte en la mañana, considero que fue una buena jornada democrática porque participaron alrededor de dos millones 500 mil ciudadanos, fue masiva la participación para ser una elección interna, además para elegir delegados, es muchísimo”. Y me sigo preguntando, ¿acaso no les avergüenza seguir apoyando a un sujeto tan torcido como éste?

A pesar del cochinero, Morena presume que tiene 3 millones de militantes; “somos el partido con más afiliados, con más participación, con más militancia”

El sábado 30 de julio Morena mostró cómo se debe llevar una elección interna si lo que
importan son los resultados, no las formas. El líder moral de Morena les pidió a sus militantes resultados al “haiga sido como haiga sido”. López Obrador no les iba a perdonar otra jornada como las consultas para enjuiciar a expresidentes o para revocación de mandato, donde a pesar de los acarreos y la manipulación, la participación fue escasa. Esta vez el presidente de México le pidió a los líderes de Morena, dirigentes y gobernadores, que quería resultados, sin importar el cómo.

Fue por ello que en los grupos de WhatsApp de las oficinas se giraron las órdenes directas. En algunos casos se obligaba a los trabajadores a llevar a 10 personas para inscribirlas como militantes; en otras oficinas la cuota era mayor. A los adultos mayores y a las personas del campo los amagaron a que si no iban a inscribirse y a votar, les quitarían sus
pensiones y apoyos. Otros pagaron a las personas para que se inscribieran; algunos se
conformaron con una despensa. Rara la persona que acudió de manera voluntaria a afiliarse a Morena. Pues estos son los militantes que Citlalli Hernández presume como sus 3 millones.

Dice la secretaria general de Morena que su militancia se multiplicó hasta por 10: “Hoy todavía se estaban terminando de contar algunos votos en las asambleas que se realizaron ayer; sin embargo, tenemos un estimado de 3 millones de personas, lo cual para nosotros es positivo, sin duda somos el partido con más afiliados, con más participación, con más militancia”. López Obrador en un futuro no será recordado por lo que hizo, sino por la lacra de partido que dejó en el poder.

Ayman al-Zawahiri, sucesor de Osama bin Laden muere por operación antiterrorista de Estados Unidos; Joe Biden dice: “Se hizo justicia”

El pueblo de los Estados Unidos vive con una cicatriz que no ha de cerrar nunca; es como su nuevo Vietnam, semejante a la cicatriz que les causó el asesinato de John F. Kennedy. El atentado terrorista contra las Torres Gemelas, el World Trade Center de Nueva York, después de más de 20 años de ocurrido, vive en el imaginario de los norteamericanos. La muerte de Osama bin Laden, líder de Al Qaeda no los dejó satisfechos. En la prisión de Guantánamo hay personajes vinculados a este atentado y saber eso, tampoco los deja satisfechos. Tal vez por eso el gobierno de Joe Biden se dio a la tarea de cazar a Ayman al-Zawahiri, el sucesor de
Osama bin Laden en el liderazgo de Al Qaeda. El presidente Joe Biden confirmó la muerte de este cirujano egipcio que planeó junto con Bin Laden el atentado contra las Torres Gemelas en Nueva York. De la muerte de al-Zawahiri se ocuparon unos drones, por ello el presidente declaró que no hubo pérdida de ciudadanos estadounidenses en este operativo. La operación se llevó a cabo en Kabul este fin de semana y es considerada como exitosa. El presidente Joe Biden declaró al pueblo norteamericano: “Se hizo justicia”. Pero la muerte de Ayman al-Zawahiri tampoco los dejará satisfechos.

otros columnistas