lunes, octubre 3, 2022

Odio quieren más que indiferencia

Gracias a ese divertido magnífico llamado Operación Mamut, que se transmite los domingos a las 10 de la noche por Canal Once, para la producción de los sketches he podido encarnar a distintos personajes de la vida nacional. De la odientóloga Ximénez, Pedrito Sola a Gloria Trevi pasando por mi general Anaya, Lord Partícula y un montón más, todo con el apoyo, asesoría e inspiración de mis queridísimos camaradas Fernando Rivera Calderón, Nora Huerta, Cecilia Sotres, Conchi León y Óscar Quesada, Tacho. Una de las interpretaciones más difíciles que he tenido que hacer es la de Pedro Perriz, no porque exija un profundo derroche histriónico sino porque su caricaturización exige ser un viejo vinagrillo de tiempo completo. En serio, qué agotador encarnar a esta clase de profesionales del odio que llevan los ojos de toro loco.

Y ves los comentarios de cualquier opositor, del más laureado intelectual hasta de los falsos fifís, pasando por los loretianos o los brozaurios, calderones y alitititititos, todos están unidos por un halo de ira y encabronamiento sempiterno y lunático. Es tal su cerrazón que si AMLO firmara un decreto para resucitar al Aigropuerto de Texcoco, de inmediato alegarían que el AIFA es una maravilla glamorosa y sensual.

Desde la dotora Dresser hasta Alazraki, de Marktititititito a Zambranititititito, desde Lilly Téllez, la señora López R. hasta X Gálvez, comparten la misma muina entripada sin fin, y hasta cuando tratan de recurrir a la ironía y al sentido del humor les rechinan los dientes. Así no se puede.

Le debería de hacer como Monreal que, mientras se mete en el intercambio de desprestigios haciéndose fotografiar con Rementiría, Dantito Delgado, Brozo, el Trujillo tenebroso o Chiflano Aureoles, imita la estentórea sonrisa de Chayito Robles.

Por supuesto, cuando los de Morena no otean en el horizonte ni la sombra de un líder opositor que pudiera sacar algo de casta, y ven que el más lúcido de sus adversarios es Gilberto Lozano de FRENAAA, pues lo único que les queda es pelearse entre ellos, instalarse en pragmatismos pandos, hacer osos y rebatinga, mientras un montón de oportunistas tratan de meterse a la brava. Algo lógico cuando se trata de una entidad política viva y no un cadáver nada exquisito como el KukluxPAN, el PRIcámbrico temprano y lo muy poquitititiito que queda del PRD, que viven enmuinados tratando de convertirse en Hulk pero siempre acaban como una mala imitación del subjefe Diego.

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