El voto de castigo

Por observación debemos concluir de manera empírica que es muy difícil asumir la existencia del llamado voto de castigo como factor electoral determinantes, considerado este como una reacción ciudadana en contra del mal gobierno del partido en el poder. Sin embargo, tenemos constancia fidedigna acerca de que no siempre el partido en el gobierno está en riesgo de perder una elección a causa de una mala gestión pública. Por supuesto, participan variables de no...
jueves, abril 3, 2025
Xalapa
algo de nubes
30.3 ° C
30.3 °
30.3 °
29 %
4.2kmh
15 %
Jue
30 °
Vie
32 °
Sáb
33 °
Dom
27 °
Lun
18 °

Veracruz quebrado

Se ha dicho aquí, hasta la saciedad. El nuevo gobierno de Veracruz recibió las finanzas públicas en absoluta quiebra. Hay problemas estructurales, como la falta de fondos para la nómina educativa, el subsidio a las pensiones y la falta de recaudación propia (o sea, la dependencia de las participaciones federales). Pero la ratería, la rapiña en el manejo del dinero público, que no sólo no detuvieron sino incrementaron astronómicamente Cuitláhuac García, su primo Eleazar Guerrero y muchos otros gaseosos, por ahora impunes, llevaron el robo al extremo (no me...

En salud, ¿ya cerca de Noruega o Dinamarca?

Lo último

Nada más lamentable que observar cómo un sector de gobierno destinado a atender la salud de los mexicanos, no acompaña a las expectativas propuestas en la alborada del actual gobierno federal, porque a cuatro años de esta administración nada aparece de aquel esperanzador optimismo presidencial cuando ofreció de entre sus 100 promesas de campaña elevar el muy decaído Sector Salud mexicano a los niveles de Noruega o Dinamarca: “Nosotros queremos crear un sistema de salud pública de primera y gratuito, porque la salud, como la educación no son privilegios, son derechos”, dijo entonces el actual presidente. Por el contrario, en claro contraste ése sector se ha venido deteriorando, como lo revela el desalmado desabasto de medicinas, el equipamiento médico en obsolescencia, una infraestructura hospitalaria derruida, personal médico insuficiente, y por si no bastara, la población económicamente más vulnerable del país ya no cuenta con el respaldo de los gastos catastróficos proporcionados por el en mala hora desaparecido Seguro Popular. Buenos propósitos inspiraron la creación del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), una institución hasta ahora de corte fantasmagórico porque su existencia es virtual en la perspectiva de sus resultados. Acompaña a esa dramática realidad la muy sugestiva suposición de que no existía un proyecto de Sector en seguimiento de aquella propuesta presidencial, apenas para pensar que fue una ocurrencia lo ofrecido en aquellos ayeres, porque a cuatro años de iniciada la gestión del gobierno de la CuartaT ya no será el INSABI el orquestador del magnífico proyecto de mejorar este Sector, sino el IMSS-Bienestar, lo cual genera la impresión de que no hubo proyecto previo, porque el IMSS, siendo una institución magníficamente organizada ya está saturada y rebasada por la demanda. Porque en el IMSS ya es lugar común el retraso en sus servicios y los graves diferimientos de consultas y cirugías, que con esta nueva atribución contribuye a que los pronósticos no sean optimistas. ¿Qué esperar de aquel temprano ofrecimiento de “basificar” a 80 mil médicos del sector salud? No, simplemente ya imposible. No alcanzan los médicos especialistas en México para atender los requerimientos en el país, se dice desde el gobierno para justificar la contratación de poco más de 600 médicos cubanos a un costo de un millón de euros mensuales, seguirán las contrataciones asegura el presidente, bien que sirvan para atender a la población sin seguridad social, pero de poco sirve una consulta cuando no hay medicinas para surtir la receta; ni insumos para hospital, o retrasos en quimioterapias. Si tan solo revivieran el Seguro Popular, a mucha gente ya no importaría si alcanzamos o no servicios médicos con la calidad de Noruega o Dinamarca.

Relacionados

Los que saben