miércoles, febrero 1, 2023

¡Ay, papaya de Celaya!

Política Cero

A estas alturas del Mundial, hay muy pocas cosas que me pueden sorprender. Ni la autoparódica defensa del INE como si fuera el Ministerio de la Magia de Harry Potter, donde los grandes adalides de la democracia son la maestra Gordillo, Fox y Robertico Limonta Madrazo; ni el gallo Claudio XXX, conocido fifilántropo de Las Lomas, autodeclarándose de centro izquierda cuando le falta un grado para ser del Yunque; ni mucho menos las metamorfosis en chinga que han experimentado anarquistas y comunistas hasta convertirse en kukluxpanistas de la iglesia del Cártel Inmobiliario. Eso sin contar el largo etcétera encarnado por figuras espeluznantes pero folclóricas e involuntariamente humorísticas como el ChikiliQuadri, Kinky Téllez, la dotora Dresser y varios más que se esfuerzan cotidianamente por superar a esa máquina de hacer osos que es Sandra Baticuevas.

O sea, hemos visto de todo y sin medida, pero la defensa a ultranza por parte de pitufos y pitufinas de Acción Nacional en el caso de Alitititio Moreno, está p’al perro. Y es que hasta hace unos días el señor de los McLarens era un despreciable traidor y le cantaban las de Paquita la del Barrio; pero ahora que le volvieron a perder el asco ya es probo, bueno, santo y puro. La señora Rabadán, si le conviene, sería capaz de defender a la Mata viejitas y a las Poquianchis, pero meter al fuego las manos por el gelatinoso Alititito es casi suicida. Ni Zedillo haría eso por el Fobaproa.

Algo que por su naturaleza reguetonera sólo se puede comparar con Claudio XXX González dándole RT a intelecuáles solo para desprestigiarlos y desprestigiarse a sí mismo, como hizo ahora con el señor Catón, que no es guapo ni de cartón y que hace ver a Pedro Ferriz como si fuera Platón. O sea.

Se entiende que la defensa de Alito es totalmente pragmática, pero resbaladiza y peligrosa porque se sabe que Alitio es moralmente más poroso que Fidel Herrera y los Moreira de la moreiriña juntos. Así, en cualquier momento pueden aparecer nuevos McLarens, nuevos baños, caserones y nuevas grabaciones de esas que asustan hasta al negro del Whats, echándoles a perder su sueño de acabar con la Dictadura macuspánica.

Eso sí, todo esto es superado por ese gran demagogo a gogo, Ricardo Monreal, que en su nueva alocución, no solo hace más melodrama ranchero que Margarita Zavala, sino porque afirma que es el mejor candidato porque, como Kalimán, tiene “serenidad y prudencia”. ¡Ay, papaya de Celaya!”

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