El voto de castigo

Por observación debemos concluir de manera empírica que es muy difícil asumir la existencia del llamado voto de castigo como factor electoral determinantes, considerado este como una reacción ciudadana en contra del mal gobierno del partido en el poder. Sin embargo, tenemos constancia fidedigna acerca de que no siempre el partido en el gobierno está en riesgo de perder una elección a causa de una mala gestión pública. Por supuesto, participan variables de no...
jueves, abril 3, 2025
Xalapa
algo de nubes
23 ° C
23 °
23 °
28 %
0.7kmh
13 %
Jue
30 °
Vie
32 °
Sáb
33 °
Dom
26 °
Lun
16 °

Veracruz quebrado

Se ha dicho aquí, hasta la saciedad. El nuevo gobierno de Veracruz recibió las finanzas públicas en absoluta quiebra. Hay problemas estructurales, como la falta de fondos para la nómina educativa, el subsidio a las pensiones y la falta de recaudación propia (o sea, la dependencia de las participaciones federales). Pero la ratería, la rapiña en el manejo del dinero público, que no sólo no detuvieron sino incrementaron astronómicamente Cuitláhuac García, su primo Eleazar Guerrero y muchos otros gaseosos, por ahora impunes, llevaron el robo al extremo (no me...

La renuncia de Zaldívar

El doctor Arturo Zaldívar llegó ayer martes a su oficina en la Suprema Corte de Justicia de la Nación como acostumbraba, y como todos los días saludó a sus colaboradores cercanos y se dedicó a resolver los asuntos propios de su investidura como Magistrado.

     Sus amigos y colegas no vieron en él asomos de que fuera a hacer algo inusual, pero para sorpresa de todos, a las 13:38 h subió un tuit que explica por sí mismo la sorpresa que provocó:

     “El día de hoy he presentado al Presidente Andrés Manuel López Obrador mi renuncia al cargo de Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para que, en el caso de que la acepte, sea turnada al Senado de la República para su aprobación”, decía el primer párrafo.

     Y en el segundo daba la razón de su denuncia:

     “Considero que mi ciclo en la Suprema Corte ha terminado y que las aportaciones que puedo realizar desde esta posición en la consolidación de un mejor país se han vuelto marginales”.

     Primero hay que decir que conforme al Artículo 98 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos tiene que haber causa grave para que le sea admitida la renuncia. Es en verdad difícil que la aspiración a otro cargo deba alcanzar esa calificación. El Senado tendrá que decidir si se cumple o no el requisito de “renuncia por causa grave”.

     Aparte de eso, el ministro Zaldívar es conocido por su inclinación al protagonismo: siempre está buscando un aparador, y ayer lo tuvo a satisfacción.

     La renuncia de Arturo Zaldívar constitucionalmente no debiera aprobarse, pero seguramente desde la Presidencia de la República le van hacer otra raya más al tigre de las violaciones a la Carta Magna.

     Por otra parte, la mayoría de los ministros y la mayoría de los integrantes del Poder Judicial de la Federación ven con gusto ese retiro, aunque esto le da oportunidad a Andrés Manuel López Obrador para proponer el nombramiento de otro incondicional más sumiso aún que Zaldívar, porque en algunas ocasiones, muy contadas por cierto, el ex Presidente de la SCJN se atrevió a votar en contra de alguna iniciativa enviada por el Presidente de la República.

     En el movimiento de la autollamada Cuarta Transformación algunos se hacen como que no saben y los más no tienen idea de las funciones que deben desempeñar. Arturo Zaldívar cae probablemente en la primera alternativa porque, como si fuera un ignorante, apenas mandó su carta de renuncia se fue corriendo a saludar y a tomarse la foto con Claudia Sheinbaum y, como si ya se la hubieran aceptado el Presidente y el Senado, acordó con ella que trabajarían “juntos en la transformación del país”.

     Se ve que se le cuecen las habas a don Arturo, pero va a tener que esperar a ver si Claudia gana la elección.

sglevet@gmail.com

otros columnistas

Los cadáveres

Román el taquero

Don Jesús y Otto /2

Don Jesús y Otto /1

El imperio de la Ley /2

Hasta un niño puede

Se los comió Carbonell