Serpientes y Escaleras
Ahora que el nepotismo se ha puesto en boga en la política nacional, no sólo porque aumentó su práctica histórica en los viejos regímenes del PRI-AN y se elevó a niveles de paroxismo y cinismo en los gobiernos de la 4T, sino porque la reforma «antinepotista» que propuso al Congreso Claudia Sheinbaum se topó con el Partido Verde, que pudo más que la presidenta y se pospone su aplicación hasta 2030, nos enteramos que en Puebla se está investigando al presidente del PAN estatal, Mario Riestra Piña y a sus dos hermanos, Susana y Rodrigo, por exceso de propiedades e ingresos nunca aclarados y pronto habrá denuncias formales por varios delitos contra la triada familiar de los Riestra.
Porque la familia del actual líder panista en la entidad poblana llamó la atención de las autoridades por varios casos en los que se les involucra con conductas de abuso de poder y desvíos en los cargos públicos que los tres han ocupado. A Mario, por ejemplo, el regidor poblano, Leobardo Soto, lo acusó en 2024 de tener propiedades no declaradas en destinos turísticos por hasta 12 millones de pesos; a Susana Riestra, en 2017 pobladores de Jolalpan que tomaron la presidencia municipal, la acusaron de obligarlos a firmar actas apócrifas del Cabildo, a cambio de ayudarlos con sus demandas laborales, cuando era presidenta de la Comisión de Gobernación del Congreso local; mientras que a Rodrigo Riestra, dirigentes de Morena lo acusan de haber «donado» predios y terrenos públicos a empresas inexistentes y de otros desfalcos cuando fue secretario de Desarrollo Rural del estado.
La cabeza de esta triada poblana es Mario Riestra Piña, quien conoció las mieles del poder desde muy joven, durante la administración de Rafael Moreno Valle, cuando su amigo el gobernador lo hizo coordinador de la bancada panista de 2011 a 2014, a cambio de que le procesara sin problemas todas sus iniciativas.
Como muchos morenovallistas, tras la trágica y repentina muerte del entonces senador Moreno Valle y su esposa la gobernadora poblana Martha Érika Alonso, el joven Riestra saltó del barco panista y buscó agarrarse de la ola morenista que arrasó su estado en 2018. Mario se acercó a los morenistas en busca de ser postulado a una senaduría, pero lo desplazaron porque no tenía popularidad y Morena se decantó por Nancy de la Sierra y el actual gobernador Alejandro Armenta, que llegaron antes que él al partido guinda. En 2024 Mario Riestra nuevamente trató de obtener otra postulación por Morena y se apuntó para la Alcaldía de Puebla, pero nuevamente lo desplazaron en el partido guinda al elegir a Pepe Chedraui como su candidato.
Y como no encontró cabida en el barco ya saturado de la 4T, Riestra reivindicó su origen panista y se metió a competir por la dirigencia estatal del PAN en contra de Eduardo Rivera. Las lecciones que aprendió bien de Moreno Valle le hicieron ganar la presidencia blanquiazul que actualmente ocupa y que concluye hasta 2027.
Su regreso político, ahora como opositor, no lo ha alejado de la polémica, pues además de las ya referidas propiedades que le señalan y de las que no ha dado explicación alguna, a Mario Riestra se le ve llevar una vida más que holgada, en la que lo mismo tiene un estacionamiento exclusivo en el Estadio Cuauhtémoc donde tiene un palco, que se le ve siempre haciendo alarde de gustos caros y diversiones nada baratas.
Junto con sus hermanos, Mario está en la mira de las nuevas autoridades morenistas del estado que dicen tener «elementos sólidos» para iniciar denuncias contra los Riestra Piña, lo que sin duda desatará una tormenta política en el estado, porque claramente se estaría investigando al dirigente del principal partido de oposición en el estado que es el PAN.
Los poblanos tienen fama de especiales y complicados y esa misma idiosincrasia se observa en su política local. Veremos si las investigaciones en contra de la triada Riestra Piña y en particular del dirigente panista tienen elementos sólidos para justificar que se proceda en su contra sin que parezca una persecución política, algo que francamente será difícil de explicar.
Por eso decimos que, en los cielos políticos de Puebla, en los que han navegado desde héroes insurgentes como Nicolás Bravo, generales como Maximino Ávila Camacho, hasta tiburones como Manuel Bartlett, nefastos como el «Góber precioso», Mario Marín, u operadores como Rafael Moreno Valle, se avecinan tormentas y de tanta agua que caerá, nos dicen, a ver cuántos salen salpicados… Los dados anuncian que se guardarán por dos semanas en el cajón a partir de hoy. Un viaje largo e ineludible es el motivo por el que dejaremos descansar a los dados y regresaremos a lanzarlos, con toda su fuerza, el sábado 15 de marzo. Hasta entonces dejamos una enorme Escalera para los amables lectores y prometemos volver con energía renovada para seguir buscando los designios de la política y los errores de los políticos.