Eventualmente libramos los aranceles, no de Trump

En México acostumbramos el ruidoso festejo cuando superamos escaramuzas amenazadoras, pese a que en el símil la guerra no haya terminado: claro ejemplo es la actitud triunfalista del gobierno por haber librado, eventualmente, a la economía nacional de la imposición de aranceles previamente anunciados por el presidente estadounidense. No es poca cosa, debemos reconocerlo. Respecto delas causas del por qué Trump excluyó a México y a Canadá de su imposición arancelaria podemos identificar entre...
viernes, abril 4, 2025
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¿Miopes, cortos, inexpertos, cómplices, valemadristas o roedores?

Los aranceles son poco relevantes: los consumidores que terminan por pagarlos, las empresas que pierden utilidades, las consecuencias para los que exportan desde EUA, la inevitable escasez de productos de consumo y piezas para las cadenas de suministro, el costo político en las elecciones intermedias en EUA; todos estos factores terminarán por poner en su sitio la errónea política de las corporaciones a las que sirve el Gobierno de Trump. Los problemas reales están en otro lado: la oculta y prontamente explosiva crisis financiera del gobierno de México, la...

La Cultura de la Inmediatez en el Mundo Digital

Expresión Ciudadana
Carlos A. Luna Escudero

Sin apenas darme cuenta y a partir de la pandemia, me fui aficionando, como seguramente ocurrió a muchos, al uso de las redes sociales y con ello a los cambios de conducta que nos llevan a nuevas maneras de esperar y pedir los satisfactores que queremos para alcanzar una vida más plena, según los estándares que nos impone la sociedad actual. 

A esta nueva conducta le llamo la cultura de la inmediatez. Y ésta, según el diccionario, es la cualidad de aquello que sucede sin demora. Desde una perspectiva psicológica y sociológica, representa la necesidad de obtener resultados o respuestas de manera instantánea, sin mediaciones ni esperas.

Zygmunt Bauman, sociólogo reconocido por su teoría de la modernidad líquida, advirtió que «vivimos en tiempos de gratificación instantánea, donde todo lo sólido se desvanece en el aire, incluida nuestra paciencia y capacidad de esperar».

En la era digital, la inmediatez ha pasado de ser una comodidad a convertirse en una adicción que moldea nuestra percepción del tiempo, el esfuerzo y la gratificación. Vivimos inmersos en una cultura que premia la respuesta rápida, el acceso instantáneo y la satisfacción inmediata.

Desde el consumo de contenido en redes sociales o plataformas de streaming, hasta la manera en que tomamos decisiones financieras, la inmediatez se ha convertido en un factor determinante en nuestras vidas, con consecuencias que van mucho más allá de la simple comodidad.

Nuestro cerebro, dicen los expertos, está programado para buscar placer y evitar el dolor. La gratificación instantánea activa el sistema de recompensa liberando dopamina, el neurotransmisor asociado con el placer. Esto explica por qué disfrutamos tanto de recibir un “me gusta” en redes sociales o de hacer una compra impulsiva. Sin embargo, este placer efímero puede volverse adictivo, llevando a un ciclo de búsqueda constante de estímulos rápidos y fáciles de obtener.

Las redes sociales y las plataformas digitales han exacerbado nuestra necesidad de gratificación instantánea. TikTok, Facebook, Instagram y Twitter, ahora X, han diseñado algoritmos que maximizan la atención al proporcionar contenido rápido y altamente estimulante. Esto ha reducido nuestra capacidad de concentración y de procesamiento de información compleja, fomentando un pensamiento superficial en lugar del análisis crítico.

Además, las notificaciones constantes crean una sensación de urgencia permanente, lo que genera ansiedad y la percepción de que siempre estamos perdiéndonos algo importante. Según estudios recientes, reducir el uso de redes sociales a 30 minutos diarios puede disminuir significativamente los niveles de ansiedad y depresión.

El impacto de la gratificación instantánea también se refleja en la toma de decisiones financieras. La facilidad con la que podemos hacer compras en línea y el acceso inmediato al crédito fomentan el consumo impulsivo.

Muchos consumidores caen en la trampa de “comprar ahora, preocuparse después”, lo que puede llevar al sobreendeudamiento y a la incapacidad de ahorrar para el futuro.

Para contrarrestar este problema, los expertos recomiendan aplicar la «regla de las 48 horas» antes de realizar una compra no esencial y establecer metas financieras a largo plazo.

Aldous Huxley y Neil Postman predijeron en sus obras una sociedad dominada por el entretenimiento superficial y la distracción constante. En «Un mundo feliz», Huxley describe una civilización donde las personas están tan inmersas en el placer inmediato que pierden su capacidad de reflexión crítica.

Postman, en «Divertirse hasta morir», advierte que el exceso de información trivial puede convertirnos en una sociedad pasiva y desinformada. Hoy, estas advertencias resuenan más que nunca en un mundo donde las redes sociales y la cultura del entretenimiento rápido moldean nuestras prioridades y comportamientos.

Si bien la tecnología nos ha facilitado la vida, también es crucial establecer límites para no caer en la adicción a la inmediatez.

La inmediatez no es inherentemente mala; de hecho, ha mejorado nuestra eficiencia y conectividad. Sin embargo, su abuso puede erosionar nuestra paciencia, nuestra capacidad de análisis y nuestro bienestar emocional. Al tomar conciencia de cómo la gratificación instantánea moldea nuestras vidas, podemos desarrollar estrategias para equilibrar el mundo digital con el real, disfrutando de los beneficios de la tecnología sin sacrificar nuestra salud mental y emocional.

La pregunta final queda en el aire: ¿somos dueños de nuestra tecnología o ella nos domina a nosotros?

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