Estamos en el periodo de campaña de quienes aspiran a convertirse en jueces, magistrados y ministros gracias al “voto popular”. Será una jornada electoral muy suigéneris por el numero de boletas y de candidatos que cada elector deberá descifrar antes de emitir su voto por quien mejor haya identificado en su “campaña” para darse a conocer. En Xalapa hemos asistido a eventos de quienes participan para ser elegidos, algunos bien calificados para ese desempeño por experiencias previas en la judicatura, otros confían en sus relaciones partidistas e identidad ideológica la posibilidad de integrarse al Poder Judicial, que por vez primera será configurado por integrantes electos popularmente. Ignoramos el resultado de este ensayo iniciado por la llamada cuarta transformación, pero es previsible la confusión del electorado que concurra a votar a causa del número de boletas y de aspirantes. ¿Cuánto tardará cada votante en emitir su voto? es otra de las interrogantes que solo podrá resolverse una vez que transcurra la experiencia.
Estuvo en la Universidad de Xalapa Lenia Batres, conocida también como “ministra del pueblo”, ella aspira a ser presidenta de la Suprema Corte de Justicia, en declaración de banqueta habló de un “calculó oficial basado en los núcleos duros de votación y podría ser de 10 millones de personas” (sic) porque, según su opinión, “la gente esta interesada en ir a votar”. No concursa Lenia Batres para un cargo político, lo que le exigiría conocer el universo de electores de la circunscripción correspondiente, sin embargo, no la exime de la obligación de conocer que la lista nominal del electorado mexicano se integra con 100,505,407 ciudadanos, entonces, según su cálculo solo iría a votar el 10 por ciento de los electores de este país. En esos términos de elevado abstencionismo, según cálculo de Batres, la elección judicial quedaría al borde del fracaso. Para evitar ese adelantado abstencionismo la solución podría ser el acarreo de votantes con la respectiva consigna de votar por el color y número de las boletas a su alcance, no parece haber de otra.