Agencias/Sociedad 3.0
El actor británico Tim Curry, recordado por interpretar al Doctor Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show y al aterrador payaso Pennywise en la adaptación televisiva de It, murió la noche del martes a los 80 años de edad.
De acuerdo con los primeros reportes, Curry falleció en su domicilio de Los Ángeles después de enfrentar diversos problemas de salud durante más de una década. La policía acudió a la vivienda alrededor de las 23:23 horas y, hasta el momento, no existen indicios de que su muerte esté relacionada con algún hecho delictivo.
Nacido el 19 de abril de 1946 en Grappenhall, Inglaterra, Tim Curry estudió Literatura y Arte Dramático en la Universidad de Birmingham antes de comenzar una extensa trayectoria sobre los escenarios.
Su consagración llegó en 1975 con The Rocky Horror Picture Show, donde interpretó al extravagante Doctor Frank-N-Furter, personaje que anteriormente había llevado al teatro y que terminó convirtiéndolo en uno de los rostros más reconocibles de la cultura popular.
Durante cinco décadas construyó una carrera marcada por personajes excéntricos y villanos memorables. Participó en producciones como Legend y Clue, pero una de sus actuaciones más recordadas llegó en 1990, cuando dio vida a Pennywise en la miniserie basada en la novela It, de Stephen King.
También apareció en Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York, donde interpretó al recepcionista del hotel en el que se hospeda Kevin McCallister.
Curry mantuvo además una importante trayectoria teatral en Broadway y el West End de Londres, que le permitió obtener tres nominaciones a los premios Tony por Amadeus, My Favorite Year y Spamalot. Su característica voz también estuvo presente en series animadas y videojuegos.
En 2012 sufrió un accidente cerebrovascular que afectó considerablemente su movilidad y lo alejó de las actuaciones habituales en cine y teatro. A pesar de ello, continuó participando en trabajos de voz, convenciones y diferentes encuentros con seguidores.
Con su fallecimiento desaparece uno de los intérpretes británicos más versátiles de su generación, cuya imagen quedó ligada para siempre tanto al irreverente Frank-N-Furter como a una de las versiones más recordadas de Pennywise.
