Agencias/Sociedad 3.0
A unas horas de cumplirse 58 años de la matanza estudiantil del 2 de octubre de 1968, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que México vive actualmente en un régimen de libertades y rechazó las acusaciones de que exista represión por parte del Estado o restricciones a la libertad de expresión.
Durante su conferencia matutina, la mandataria contrastó la situación actual con los acontecimientos de 1968, ocurridos durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, cuando el movimiento estudiantil fue reprimido y decenas de personas fueron asesinadas en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.
“Ahora no hay represión del Estado mexicano, por más que digan que no hay libertad de expresión. Eso es absolutamente falso”, sostuvo Sheinbaum al abordar el tema.
La Presidenta argumentó que en México existe libertad para manifestarse, organizar reuniones y expresar posiciones contrarias al gobierno. Como ejemplo mencionó un encuentro realizado un día antes entre personajes identificados con corrientes de derecha internacional, quienes, dijo, pudieron reunirse sin ninguna restricción.
Sheinbaum sostuvo que “nadie los censura” y que en el país existe libertad de expresión y de manifestación. Esta postura coincide con declaraciones previas de su administración, en las que ha señalado que su proyecto político considera la libertad de expresión y reunión como principios fundamentales.
La mandataria extendió su argumento a los medios de comunicación. Afirmó que existen publicaciones que, desde su perspectiva, difunden información falsa contra su gobierno, pero señaló que no se emprenden acciones para impedir su circulación debido precisamente al respeto a la libertad de expresión.
Sus declaraciones se producen en vísperas del aniversario de uno de los episodios más graves de represión política en la historia contemporánea de México. La matanza de Tlatelolco ocurrió el 2 de octubre de 1968, cuando fuerzas del Estado intervinieron durante una concentración del movimiento estudiantil en la Plaza de las Tres Culturas.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum utilizó la conmemoración para marcar una diferencia entre aquel periodo y el actual, al sostener que su gobierno garantiza la protesta, la crítica y la expresión de posiciones políticas contrarias.
El tema de las libertades públicas ha formado parte recurrente del discurso de la mandataria. Apenas el pasado 27 de septiembre, durante su informe en el Zócalo de la Ciudad de México, volvió a colocar la libertad de expresión y de reunión entre los principios que, aseguró, guían a su administración.
