Juegos de Poder
Interesante lo que ocurrió ayer en el Senado a propósito de la iniciativa presidencial para limitar el nepotismo en México. Se impusieron los intereses más aviesos de Morena y sus aliados. Se dejaron ver los demonios con los que tiene que convivir la presidenta Claudia Sheinbaum.
En el papel, Morena y sus aliados (PT y el Verde) tienen los votos en el Poder Legislativo y los congresos locales para reformar la Constitución. Y así lo hicieron el primer periodo ordinario de sesiones de la LXVI Legislatura. De acuerdo con el periódico Reforma, la coalición gobernante enmendó la Carta Magna un promedio de cada 15 horas entre septiembre y diciembre de 2024. Muchas de estas reformas fueron las que propuso el expresidente López Obrador el 5 de febrero del año pasado a las cuales no les cambiaron ni una coma.
Morenistas, petistas y verdes se disciplinaron y actuaron en bloque.
No ha sido el caso con la propuesta de Claudia Sheinbaum para combatir el fenómeno del nepotismo en México. La Presidenta propuso que ningún familiar pueda suceder directamente en el cargo a otro en puestos de elección popular. La iniciativa presidencial pretendía que esta prohibición entrara en vigor a partir de 2027.
Pero esto afectaba los intereses de varios personajes que ya tienen puesto el ojo en suceder en su cargo a parientes suyos.
Por ejemplo, la senadora del Verde, Ruth González Silva quiere quedarse con la gubernatura de San Luis Potosí que actualmente desempeña su esposo, Ricardo Gallardo. La elección es en 2027.
Ese mismo año, Saúl Monreal pretende ser el candidato de Morena a gobernador de Zacatecas, cargo que actualmente tiene su hermano David Monreal y que su otro hermano, Ricardo Monreal, ostentó entre 1998 y 2004.
Y cómo olvidar al senador con acusaciones de violación, Félix Salgado Macedonio, que quiere que su familia siga gobernando el estado de Guerrero. Su hija, Evelyn, lo hace desde 2021.
Es claro que el poder de la presidenta Sheinbaum está limitado por los intereses de grupos particulares de su coalición gobernante.
En la prensa ha trascendido que fue el Partido Verde el que se opuso a que la iniciativa en contra del nepotismo entrara en vigor en 2027. Para ellos es muy importante mantener el poder en San Luis Potosí. No por nada fue el senador Manuel Velasco, coordinador de ese partido en la Cámara alta, el que patrocinó la reserva para diferir el ordenamiento jurídico hasta 2030.
El presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, dijo que este cambio era para privilegiar “la unidad del movimiento”. Traducción: sin la modificación, la iniciativa presidencial no hubiera pasado. La coalición gobernante se hubiera dividido.
Sheinbaum tendrá que tomar en cuenta esto para sus futuras iniciativas. No podrá pasar nada en el Congreso que afecte los intereses de alguien en su coalición. La idea, por ejemplo, de terminar con los legisladores plurinominales está muerta porque ni al PT ni al Verde le conviene su eliminación.
Vamos encontrando, así, los contrapesos de la Presidencia. Además de los llamados “poderes fácticos”, están diversos grupos morenistas, petistas y verdes que luchan por las peores causas, como todos aquellos interesados en que permanezca el nepotismo por un sexenio más. Los Monreal, los Salgado y los impresentables del Verde Ecologista.
Eso pasa cuando uno se alía con el diablo. Siempre hay que pagarle con algo. Como a Miguel Ángel Yunes Márquez al que le dieron la Comisión de Hacienda en el Senado. Finísima persona.
Todo este pragmatismo político resulta vomitivo para los que no son morenistas. Incluso para algunos de ellos que se unieron a ese movimiento por convicciones ideológicas con la ilusa idea de que la política ahora sería diferente, tal y como prometió López Obrador.
Quizá lo ocurrido ayer en el Senado no tenga costos en el corto plazo. Pero yo sí creo, porque lo vi en el caso del PRI y el PAN, que esta manera de hacer política va mellando la imagen de aquellos que ejercen el poder. Las gotas se van apilando en el vaso hasta que se derrama.
Por lo pronto, la presidenta Sheinbaum queda en una posición incómoda. Su gobierno ya no puede presumir la superioridad moral en sus ganas de combatir el nepotismo dentro de su movimiento porque los nepotistas se salieron con la suya.
X: @leozuckermann