miércoles, agosto 17, 2022

Flaco, cansado y sin ilusiones reaparece Yunes

Por Edgar Hernández*

Desaliñado y mostrando un notable avejentamiento y decadencia de lo que siempre presumió, su aspecto físico, este fin de semana reapareció en Boca del Río, Miguel Ángel Yunes.

Retirado, pero obligado al regreso al escenario ante el acoso de López Obrador que lo quiere ver en la cárcel a como dé lugar, Yunes Linares no mostró señales de haber padecido presunto cáncer como se publicó, aunque tampoco hizo gala de sus características baladronadas y amenazas.

Solo apareció.

Reaparece a días de que Cuitláhuac recordará a la opinión pública un extraño crecimiento de la deuda pública del ISSSTE de 3 mil a 12 mil millones de pesos, durante la breve gestión gubernamental de Yunes.

Se da en momentos en que en la plenitud del pinche poder de AMLO periódicamente recuerda que hay cuentas pendientes de su enemigo político que en su momento lo llenó de agravios –cómo olvidar esos célebres calificativos de que era un “viejo guango, un viejo loco y vividor-.

Así, denominada por el propio Peje como la “Carpeta Azul”, en su momento dio cuenta de denuncias contra de Miguel Ángel Yunes en 2013 y en 2016, la primera por lavado de dinero y la segunda por delincuencia organizada.

En otro apartado, se detalla el desfalco al ISSSTE en la época del presidente Felipe Calderón, superior a los 3 mil millones de pesos, más una propina de 230 millones de “comisiones” y “retenciones” indebidas a miles de afiliados al ISSSTE y maestros del SNTE.

A ello se agregaron 38 propiedades y negocios familiares, 34 de los cuales se ubican en México, Puebla y Veracruz y las cuatro restantes en España, así como adquisiciones en los últimos años de departamentos en Nueva York.

En los hechos, sin embargo, a Yunes Linares la 4T le han hecho lo que el viento a Juárez. A tres años de gobierno moreno no hay poder humano que lo ponga tras las rejas.

Acaso Miguel Ángel vaya a prisión, tal vez la libre, pero indiscutible que rumbo al 2024 el aparato hará lo imposible por no dejar acceder a su familia a la gubernatura.

Eso explica la promoción y respaldo, a nivel partido, de Joaquín Guzmán, alias el Chapito, para que regrese a la dirigencia del PAN estatal. Guzmán está vendido a Morena y les conviene para atajar a esa familia.

Acaso por ello tampoco resulta casual la investigación en curso en contra del alcalde saliente Fernando Yunes Márquez señalado por desvíos públicos por mas de 176 millones de pesos por la cuenta pública 2018 y una denuncia penal superior a los 10 millones de pesos que se presentó el 16 de diciembre de 2020.

La presión se extiende a la alcaldesa porteña vigente Paty Lobeira, en razón de que, aquel que tenga diálogo o acuerdos institucionales será objeto de despido como fue el caso de la secretaria de Turismo, Xóchitl Arbesú.

Como fuera, la reaparición de un Yunes madreado por la vida y la política, revive cuentas pendientes.

En los próximos días se prevé dar vigencia a las denuncias de ORFIS sobre los mil 100 millones de pesos bajo sospecha por la compra de videocámaras y el dinero recuperado “por fuera” en bienes inmuebles y aviones entregados presuntamente por funcionarios del Duartismo, Luis Ángel Bravo, Edgar Spinoso, Gabriel Deantes, Vicente Benítez y Arturo Bermúdez.

También cobrarán vida localizados pendientes como el puesto al descubierto por el SAT, que a 15 semanas del cierre del gobierno de Yunes Linares, descubre sospechosos movimientos financieros, vía la doble nómina, que podrían superar los mil 200 millones de pesos tan solo en dos secretarias, la de salud y la de educación.

Un incidente, aparentemente menor, puso al descubierto el millonario desvió luego que centenares de trabajadores de la Secretaría de Salud aparecieron en la nómina de una “Empresas fantasma”.

En fin, puras tranzas.

Yunes después de lo visto el sábado anterior, no deja dudas que anda a la carrera.

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo

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