Agencias/Sociedad 3.0
El expresidente Enrique Peña Nieto rechazó categóricamente las versiones que lo vinculan con supuestos sobornos relacionados con la adquisición del sistema de espionaje Pegasus durante su sexenio. En entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva, calificó las acusaciones como “dolosas” y “sin sustento”.
Las declaraciones del exmandatario priista se dan luego de que el diario israelí The Marker revelara un litigio entre los empresarios Avishai Neriah y Uri Ansbacher —este último identificado como dueño de Grupo KBH, proveedor de Pegasus— en el que se mencionan supuestas aportaciones por 25 millones de dólares que habrían sido entregadas en el contexto de una inversión en México.
Peña Nieto desestimó que dichas declaraciones impliquen de forma directa a su persona, y aseguró que en México se ha tergiversado el contenido de la nota original:
“Lo más crítico y lamentable es esta insinuación sin precisión. Se trata de una disputa entre dos empresas que hablan de una inversión en México para temas de software o seguridad, pero que dolosamente se ha interpretado como si ese dinero hubiese sido entregado a un servidor”, expresó.
Aseguró además que nunca recibió aportación o beneficio alguno por la adquisición del sistema Pegasus, y denunció que la forma en que se ha difundido la información busca confundir y dañar su imagen:
“Se retoma una nota extranjera, se deforma y se enreda en otra narrativa con insinuaciones falsas. No hay ningún sustento, hay dolo y mala fe”, sostuvo.
El sistema Pegasus, desarrollado por la empresa israelí NSO Group, fue adquirido por el gobierno mexicano en 2014 y ha estado en el centro de múltiples controversias por su presunto uso para espiar a periodistas, activistas y políticos. Hasta el momento, ninguna autoridad judicial ha confirmado una investigación directa contra Peña Nieto por este caso.
