miércoles, febrero 8, 2023

Ssp, lastre de Cuitláhuac

Con motivo del cuarto informe de su administración, dentro de dos semanas el gobernador Cuitláhuac García deberá comparecer ante el pleno de la LXVI Legislatura local, y el escenario que le espera no pinta nada cómodo ya que, hasta ahora, la mayoría de los miembros de su gabinete que han comparecido no han dado respuesta puntual y satisfactoria a los diputados de la oposición.  

Ayer, por ejemplo, se cumplió una semana de la comparecencia del capitán Cuauhtémoc Zúñiga Bonilla, sin embargo, el nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) no ha cumplido la promesa que públicamente le hizo al diputado priista Marlon Ramírez Marín de investigar e informar en un plazo máximo de 48 horas si Araly Rodríguez Vez –la representante legal de la empresa a la que le han asignado contratos por 40 millones de pesos por la adquisición de vestuario y uniformes para personal adscrito a esa secretaría– es realmente la persona mencionada por el legislador del PRI o si se trata de “algún homónimo”, justificación que sonó absurda porque el nombre y apellido materno de la “proveedora” no son muy comunes.  

Y es que el martes antepasado, cuando Ramírez Marín le entregó personalmente en el salón de sesiones del Congreso local una copia fotostática del contrato más reciente, el número SSP-UA-076-22 –que inclusive el propio capitán Zúñiga firmó el 10 de agosto pasado todavía en su calidad de Subsecretario de Seguridad Pública–, el diputado del partido tricolor le hizo la observación de que la proveedora Rodríguez Vez resultó ser, simultáneamente, funcionaria de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), donde labora como secretaria de apoyo con un raquítico sueldo de 7 mil 200 pesos mensuales.

Pero éste no fue el único cuestionamiento que le hizo el diputado que preside el CDE del PRI. También le pidió informes sobre el arrendamiento de 110 patrullas, cuyo contrato que venció el 31 de marzo aún no lo han podido renovar, así como de los 27.7 millones de litros de gasolina donados desde 2019 por Pemex al Gobierno del Estado, combustible que a precio de mercado se estima que equivale a 594.4 millones pesos.

Así, Cuitláhuac deberá dar la cara por el capitán Cuauhtémoc Zúñiga y por el regiomontano Hugo Gutiérrez Maldonado, quien el 20 de octubre pasado salió huyendo sorpresivamente de Veracruz, dejándole sólo una carta a García Jiménez en la que le expone que “como bien usted conoce mi situación personal, debo atender cuestiones muy personales que me reclaman e impiden seguir destinando todo el tiempo que este encargo demanda, y he preferido entregarle buenas cuentas con la finalidad de que Veracruz siga en la ruta de mejorar cada vez más la seguridad de la sociedad, por lo que he tomado la decisión de presentarle mi renuncia…”

Mentira, pues además del alto índice de extorsiones y feminicidios, en Veracruz la ordeña de ductos de Petróleos Mexicanos aumentó en los últimos ocho meses de este año en un 266 por ciento, principalmente en los municipios sureños de José Azueta, Juan Rodríguez Clara, Isla, Chacaltianguis, Coatzacoalcos y Tierra Blanca, y en Álamo y Tuxpan en la zona norte, de acuerdo con un informe oficial de Pemex fechado en octubre pasado, al cual tuvo acceso el reportero Benito Jiménez, del diario Reforma.

El diario capitalino publicó anteayer que en este documento de la petrolera mexicana se consigna que en Veracruz los piquetes se focalizan en municipios como José Azueta, donde se recrudecieron los piquetes en un mil 63 por ciento al pasar de 11 a 128 tomas clandestinas halladas en un tramo del poliducto que atraviesa esa localidad, procedente de Minatitlán.

En Juan Rodríguez Clara, a 103 kilómetros de la Refinería de Minatitlán, el aumento de tomas ilegales fue de un 2 mil 80 por ciento al reportar cinco entre enero y agosto de 2021 a 109 en el mismo periodo de este año.

También apunta que en ese corredor el huachicol se vende a las orillas de la carretera a La Tinaja hasta en 14 pesos.

¿A poco todo esto lo ignoraban el exsecretario Hugo Gutiérrez Maldonado y sus compinches? ¿Algún día lo llamarán a cuentas? Se ve difícil, pues la Secretaría de Seguridad Pública sigue en manos de sus cómplices: el capitán Cuauhtémoc Zúñiga, el cual pasó de subsecretario de Operaciones a secretario de despacho, y Ulises Rodríguez Landa, quien como jefe de la Unidad Administrativa es el encargado de “planchar” y  firmar todos los contratos y de manejar los recursos materiales y financieros de la SSP, que en el ejercicio fiscal de este año que está por concluir dispuso de un presupuesto de egresos superior a los 5 mil 800 millones de pesos, sumados los subsidios estatales y federales.

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