“Nada ni nadie es más poderoso que el Estado”, se ha dicho en referencia al reto que la delincuencia organizada plantea cotidianamente al gobierno de este país. Teóricamente ese aserto es cierto, las fuerzas de un Estado por naturaleza propia deben, tienen que estar muy por encima de cualquier interese individual o de grupo, como en este caso son los cárteles delincuenciales. Sin embargo, en la realidad el asunto adquiere tamices diferentes cuando las fuerzas que tiñen de rojo al contexto social han adquiridito dimensiones colosales y haber penetrado al ámbito policial y político de este país. Incluso aparentemente haber contado con la virtual venia gubernamental reflejada en la errónea “estrategia de los “Abrazos, no balazos”, y tejer una red de complicidades con funcionarios y políticos. Así penetrado, cualquier gobierno pierde fuerza y efectividad cuando se confronta con las organizaciones del crimen organizado.
La directora de la Revista Siempre, Beatriz Pages, invitada por la Fundación Colosio del PRI estatal ayer estuvo en Xalapa para impartir una interesante conferencia. Frente a una nutrida asistencia afirmó que MORENA “es el brazo político de la delincuencia organizada”, que grupos delincuenciales están prestos para participar en el proceso electoral venidero a favor del partido gobernante, recordó la manera en cómo esos grupos fuera de la ley intervinieron en la elección de 2021 en Sinaloa, Tamaulipas y Michoacán, donde el crimen organizado operó abiertamente para desalentar a los opositores, ciertamente, los testimonios de esa ilegal intromisión abundaron. Según Beatriz Pages, Rocha Moya es cabeza de playa del cártel de Sinaloa y su elección estuvo marcada por la interferencia a su favor del cártel de Sinaloa. No vaciló doña Beatriz Pages en convocar a la ciudadanía a formar un Frente amplio en contra del partido dominante para arrebatarle la fraudulenta mayoría de la que ahora goza en el Congreso General. El ”Tigre” del que hablo en 2018 AMLO ante la clase empresarial en 2018 es la delincuencia organizada, dijo la señora Pages. En todo caso tenemos que reconocer que ese “Tigre” y los Demonios, a que antes de su asesinato hablara Francisco Ruiz Masseiu cuando mataron a Colosio en 1994 andan sueltos. El difunto Zenyazen lo hubiera atestiguado.

