miércoles, agosto 10, 2022

Chedraui Selecto

Según el programa Municipal de Ordenamiento Territorial de Xalapa 2021, el lugar donde se construye el Chedraui Selecto en Imperial Animas tiene un uso de suelo comercial, por lo que no existe un impedimento legal para su clausura, claro, suponiendo que los dueños del proyecto en construcción cuenten con toda la documentación necesaria para llevarlo a cabo.

No es mi interés defender a nadie, mucho menos a la familia Chedraui, que seguramente contará con el personal legal y profesional suficiente que vea por sus intereses, lo que me preocupa en este caso es la posible arbitrariedad que se observa en las autoridades.

Voy a procurar ser sencillo y no caer en las complejidades que este tipo de proyectos tan grandes llevan implícitos. En primer lugar, estos proyectos tienen una etapa de elaboración de gabinete de un par de años, en este tiempo se observan las factibilidades de permisos y licencias de su consutrucción, así como la elaboración de estudios y dictámenes necesarios. No es sencillo, requiere de muchas ingenierías y acercamientos con las autoridades, aún antes de pensar en siquiera pegar un ladrillo.

Supongo que los que construyen cuentan con un proyecto ejecutivo completo, no es el primero que realizan y tampoco es el más ambicioso que han hecho. Este proyecto ejecutivo debe contemplar todos los planos y estudios necesarios para su ejecución, los cuales, debieron presentarse a las autoridades municipales y estatales en su momento para su revisión y autorización.

El uso de suelo, como les decía, no era un impedimento, ya que en el programa de ordenamiento de Xalapa se contempla como uso de suelo comercial. El que este predio sea considerado como comercial nos indica que, según el programa de ordenamiento urbano que se realizó en el 2021, en la administración municipal anterior, en este no se observó la necesidad de conservación ecológica, insisto, intento explicar de la forma más sencilla posible el caso.

Lo curioso viene justo en el fundamento de la clausura de la obra, que se realiza con base en el Artículo 170 de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, que nos indica que la clausura obedece a la existencia de un riesgo inminente, desequilibrio ecológico, o de daño o deterioro grave a los recursos naturales, casos de contaminación con repercusiones peligrosas para los ecosistemas, sus componentes o para la salud pública.

Aquí es donde me detengo un momento y me pregunto si este proyecto es un riesgo inminente o un deterioro grave a los recursos naturales o si se puede considerar como un caso de contaminación con repercusiones peligrosas para los ecosistemas, sus componentes o para la salud pública.

Es solo una pregunta, porque de ser afirmativa la respuesta. ¿Por qué no se observó en la elaboración del Programa Municipal mencionado y se declaró esta área como reserva ecológica para su preservación? En caso de no ser afirmativa, esta área de la ciudad no está contemplada como de preservación ecológica y su propietario o propietarios deberían estar en libertad de construir lo que mejor les parezca, siempre que elaboren y concluyan todos los tramites, estudios y requisitos que la ley exige para poder expedir las licencias y permisos de obra correspondientes.

Y es justo en este punto que me vuelvo a detener, si ya contaban con licencias y permisos de obra ¿Qué motivó su clausura?

Xalapa necesita inversión, no es momento de clausurar arbitrariamente una construcción que representa miles de empleos, tan necesarios en el sector de la construcción hoy. Necesitamos de empresarios, comerciantes, industriales, profesionistas y de todos los que habitamos Xalapa para impulsarla económicamente con proyectos como este y con otros mucho más ambiciosos que construyan una Xalapa del siglo XXI.

No se trata de hacer lo que nos dé en gana en nuestra ciudad, se supone que para eso elaboramos programas de ordenamiento urbano, para dar certidumbre y horizonte de futuro a Xalapa. Protejamos las áreas naturales, densifiquemos las zonas centrales, desinhibamos el crecimiento desmedido de la mancha urbana, limpiemos nuestros ríos y cuerpos de agua y ordenemos de forma inteligente la ciudad, en pocas palabras, debemos dar viabilidad de futuro a nuestra ciudad.

Pero si la ley se va a utilizar a capricho del poder estamos fritos.

Nunca jamás un capricho del poderoso ha obedecido al interés de todos.

Por cierto, ahí tenemos más de una hectárea abandonada a su suerte y al olvido de las autoridades, la ex fábrica de San Bruno.

También los invito a leer el Programa Municipal de Ordenamiento Territorial de Xalapa 2021, es tan escaso y pobre de horizontes que casi dan ganas de llorar, nuestra ciudad no se lo merece.

Jorge Flores Martínez

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jorgeflores1mx@hotmail.com

Twitter: @jorgeflores1m

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