miércoles, febrero 1, 2023

Un contrasentido…

Para cuando mis tres amables lectores averigüen estas líneas, lo más probable es que el “levantamiento” en China se haya resuelto.  Pues, así como construyen hospitales en días; así de rápido dieron solución al problema viral…

Pero recordando lo sucedido aquél 4 de junio de 1989 en la Plaza de Tian an men; muchos podrán pensar en otra masacre.  Pero no.  Xi tomó cartas en el asunto.  Y en el entendido que las drásticas medidas adoptadas para controlar la epidemia habían fracasado, pues paralizó la economía y el costo fue altísimo, además de que alteró la vida de los ciudadanos…

El regreso del virus -que nunca se ha ido- y el retorno de las medidas, ocasionó que la gente saliera a protestar a las calles.  Y allá todas las cosas tienen una magnitud distinta a la que conocemos por aquí…

Por lo que determinó revisar a fondo las más radicales; y aunque el nuevo código conserva algunas restricciones, como el código QR para entrar a cualquier lugar, que ha sido casi completamente eliminado…

Al igual que la sana distancia y los cubrebocas; y de paso las cuarentenas, aún en caso de personas contagiadas de Covid.  Lo que fue festinado por los medios financieros y los inversionistas…

Pero criticado por los “expertos”, que advierten de futuros “días oscuros” para la salud de quienes acepten liberar las restricciones.  Y ciertamente que eso pasará, si se refiere a que pueden proliferar los contagios y las defunciones en estos tiempos en que las gripes comunes son tan frecuentes…

Sin soslayar, que en las epidemias muchos son los que mueren de pánico; y que la pandemia fue exaltada por los medios, que hicieron creer una realidad que no existía.  Y no porque no haya habido muertos, pero fue una mínima parte de la población la que falleció…

Siete millones en un universo de 8 mil millones, no es significativo.  Y hoy se sabe, que de los que fallecieron, 7 de cada 10 padecían diabetes…

El caso es que ahí viene de nuevo el virus; y como lo llaman “Perro del Infierno” pues seguramente la población ya estará predispuesta a enfermarse; y así cualquier resfriado los puede matar…

En Europa, ya de por sí apaleada por los gringos y sus sanciones a Rusia, hay algunas ciudades que ya vuelven a las restricciones.  Y con ellas las protestas.  Sería sensato esperar para ver qué es lo que sucede en China con las nuevas medidas…

Sin embargo, hay que entender que ya somos, no muchos, sino demasiados.  Y demasiado es el daño que le hemos hecho a La Madre Tierra, como para todavía esperar que no pase nada; que sería lo peor.  Porque finalmente así no podemos seguir viviendo…

Y si en China pudieron solucionar el problema social de gente en las calles protestando, no sucedió lo mismo en el caso de Perú, donde el asunto no ha terminado porque miles de ciudadanos salieron a las calles pidiendo el cierre del Congreso y la liberación del depuesto Presidente Pedro Castillo.  Porque ahí el diálogo no apareció.  La que apareció fue la policía que los dispersó disparando gases lacrimógenos…

¿Será muy difícil que se entienda que la Democracia divide a las sociedades; cuando es lo que estamos viviendo en carne propia? ¿Cómo es posible que se quiera seguir por el mismo camino y se pretenda llegar a un destino diferente; en qué cabeza cabe eso?…

Y no es nada nuevo; ni son cosas de los tiempos o los pueblos.  Desde hace miles de años -sí, miles de años- nos han advertido de los peligros de la democracia; cuando el pueblo es aquella parte del entramado social que no sabe lo que quiere…

Y no lo digo yo, lo han dicho ilustres personajes de la Historia.  Pero lo más importante es lo que está pasando en estos momentos.  México está evidentemente dividido.  De tal suerte, que para dónde alguien se haga, queda mal…

Esta “democracia” es una burla; y lo que se gastan es una ofensa.  Hay que despertar. Una democracia de pobres no puede existir, no existe; es, en sí, un contrasentido  

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida        

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