martes, agosto 16, 2022

AMLO y Adrián Augusto ¿Cómo Alemán y Ruiz Cortines?

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Si bien el aforismo “la historia, cansada de crear se repite” no es del todo acertado porque los ciclos de esa ciencia social no se suceden en círculo sino acaso en espiral, debemos reconocer la frecuencia de semejanza entre acontecimientos acaecidos en tiempos y circunstancias diferentes aún con actores cuyas capacidades y características personales suelen ser en ocasiones hasta diametralmente disímbolas. Para ilustrar el caso podemos acudir a la hipotética probabilidad de que en el próximo relevo presidencial MORENA, por decisión del presidente López Obrador postule como su candidato a Adrián Augusto López, su paisano y actual Secretario de Gobernación, y que gane la elección. De concretarse este supuesto estaríamos asistiendo a un hecho al de la sucesión presidencial de 1952, cuando el presidente Miguel Alemán Valdés, veracruzano de origen, señaló a su Secretario de Gobernación Adolfo Ruiz Cortines, acunado también en jarochilandia, como candidato del PRI y sucesor en la presidencia. Don Adolfo era gobernador de Veracruz cuando fue invitado por Alemán a desempeñarse como Secretario de Gobernación, en relevo de Héctor Pérez Verduzco, fallecido en febrero de 1948, precisamente a dos años de iniciado el gobierno; por otro lado, Adán Augusto López pidió licencia al cargo de gobernador de Tabasco para ocupar la Secretaría de Gobernación, también a poco más de dos años de iniciado el gobierno de su paisano en la presidencia. Por supuesto, las coincidencias no necesariamente tienden a ser exactas y quizás el caso actual no concluya como el de Alemán- Ruiz Cortines, con Adán López encumbrado en la presidencia. De lo que sí podemos estar seguros es que, de 1946 al 2000, cinco Secretarios de Gobernación han sido candidatos a la presidencia de México, cuatro lo lograron, y que hasta ahora ningún candidato presidencial ha salido del gobierno de la metrópoli más grande del país: Ni Casas Alemán, ni Uruchurtu, tampoco Corona del Rosal, ni Octavio Sentíes o Carlos Hank González, tampoco Ramón Aguirre, y qué decir del frustrado caso de Manuel Camacho Solís, a quien se le concedían elevadas posibilidades, y después con Zedillo vino Oscar Espinosa, el último Jefe del Departamento por designación presidencial. Ya en la etapa perredista de la Regencia salió Cuauhtémoc Cárdenas para competir por la presidencia en 2000 pero la ganó Fox. Después, en 2006, López Obrador ligó la candidatura del PRD a la presidencia, pero perdió ante Felipe Calderón; en 2012 el Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, aspiró, pero declino a favor de AMLO, perdedor frente a Peña Nieto. Ahora, la incógnita de estos tiempos está personalizada por la Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, en quien pudiera reeditarse la historia aquí relatada si acaso se repite una sucesión entre paisanos. Aunque siempre hay una primera vez y debido a que, como en los viciados procedimientos del PRI de antaño, la decisión se reduce a la voluntad de un solo hombre acompañado por el influjo de las circunstancias, habrá que esperar para comprobar si la Historia se repetirá en este proceso sucesorio, o se escribe un guion inédito y diferente.

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