viernes, diciembre 9, 2022

Un zapatófono no hace verano

Política Cero

Jairo Calixto Albarrán

No, amiguis, pocas cosas tan retro como que te espíen por las vías del Pegasus, a menos que uses un zapatófono como el Súper Agente 86 y estés metido en el recontraespionaje, además de estar atrapado en los ochenta y por lo tanto vivas entre las redes de un poema que te puede ayudar o te condena.

Ay, cómo olvidar aquellos viejos buenos tiempos cuando en lugar de hurgar en tu ropa sucia, te hablaba el propio secre de Gobernación para que no te salieras del huacal. ¡Cómo extraño las llamadas del inspector Poiré que no Poirot! Y los mensajes cifrados de Osorio Chong.

Me alegra que los mismos que nunca chistaron cuando el Pegasus sí rifaba y perseguía a personajes verdaderamente peligrosos para el calderonismo y el Peñato, se pongan como mi Lilly Téllez y casi casi digan, Guacafreak de por medio, que el avión presidencial será utilizado para bombardear Santa Fake, Polanco y varias zonas fifís más.

Y es que aunque Lilly Téllez no puede estar más sobrevalorada, hay que reconocer que esta vez se superó a sí misma en el Senado. Insultó, changoleonizó y amenazó a sus contrincantes políticos como si estuviera poseída por Alazraki y los Paleros de Alazraki. El problema es que cuando se usa y abusa de este tipo de lenguaje y de actitudes estrambóticas, se te puede aparecer el diablo. Así, una senadora de Morena, hasta el queque del espectáculo barriobajero de doña Téllez, saltó a la palestra y le dijo hasta de qué se iba morir, llegando a temas muy personales como de película de ficheras, fíjate fíjate. Bueno, hasta el gran representante del sector opositors, Ricardo Monreal, evocó a la mítica Irma Serrano, la Tigresa, pues ni ella –que era bravísima–  se hubiera atrevido a tanta bajeza. A la panista solo le faltó hacer un rito satánico con sacrificio humano incluido. ¿Quién les escribirá los guiones, Chumel disfrazado del Perro Guarumo?

Tengo la impresión de que mi Lilly quiso superar en materia de protagonismo pando a la dotora Denise en el Zócalo y recuperar su puesto de honor entre las personas más morigeradas, alivianadas y con mejor manejo de la inteligencia inmoral, digo, emocional.

Da morbo y miedo imaginar qué performance hardcore emprenderá la Dresser para superar a su acérrima rival. Conociéndola, es muy probable que hasta intente robarse la Navidad como el Grinch.

Si hubiera espionaje de a deveras como el de García Luna Productions y de Tomás Zerón, nos hubiéramos evitado este numerazo, azo azo.

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