Claudia Tello dejó la Secretaría de Educación de Veracruz, pero dejó detrás un desastre: más de 11 mil horas docentes sin asignar durante su gestión.
Eso significa escuelas esperando maestros y alumnos perdiendo clases mientras la funcionaria responsable de conducir la educación veracruzana terminó saltando a otro cargo político.
La 4T presume que la educación es prioridad, pero 11 mil horas sin docente no son transformación: son incapacidad administrativa.
Ahora otros tendrán que corregir el rezago que quedó.
Tello cambió de puesto. Los estudiantes se quedaron pagando las consecuencias.

